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No todos los jóvenes en EE.UU. apoyan leyes más estrictas de armas


Para Austin Cosper, un adolescente en la zona rural de Georgia, "Las armas no son malas, es la gente la que está mal.

Este sábado marzo 24, estudiantes en todo Estados Unidos realizan mítines para apoyar el endurecimiento de las leyes de armas de fuego para evitar tiroteos masivos como el que sucedió recientemente en una escuela secundaria de Florida. Pero no todos los estudiantes apoyan tales medidas.

Para muchos en las zonas rurales de Estados Unidos, las armas de fuego son una forma de vida.

"Yo tenía como dos años, papá me llevó a cazar por primera vez", dijo a la Voz de América Austin Cosper, un estudiante de la secundaria de Walnut Grove, quien hoy tiene 17 años.

Similar memoria comparte, Beck Glover, de 16 años, estudiante de la secundaria de Newnan. “Mi experiencia con armas de fuego comenzó cuando tenía alrededor de cuatro o cinco años con mi papá y mi abuelo".

Un elemento básico cultural que, con cada tiroteo masivo, está bajo un escrutinio creciente.

Después del reciente tiroteo en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, en

Florida, en el que 17 personas murieron, sus estudiantes empezaron a liderar la lucha por leyes de armas más fuertes.

"No es solo un problema de salud mental. ¡No habría asesinado a tantos estudiantes con un cuchillo!", declaró Emma González.

"Queremos una reforma de armas. Queremos leyes de armas de sentido común. Queremos controles de salud mental y controles de antecedentes más sólidos para que funcionen en conjunto", son las palabras que repite Delaney Tarr, otro estudiante de Marjory Stoneman Douglas.

Pero para algunos adolescentes en las zonas rurales de Georgia, no se trata de armas. Ellos lo describen como una persecución contra ellos.

Para Austin Cosper, "Las armas no son malas, es la gente la que está mal. Si miras, todos estos tiradores escolares han tenido enfermedades mentales".

"Las personas malas van a hacer cosas malas sin importar nada”, reafirma Beck Glover. “Y la única forma de combatir eso”, señala, “es permitiendo que no nos quiten nuestro derecho otorgado de protegernos a nosotros mismos, a nuestra familia y a nuestra propiedad".

¿Y en cuanto a la huelga escolar de la semana pasada?

Dicen, no durante la hora de clase.

"La escuela no es un lugar para hacer una declaración política”, en opinión de Austin Cosper. Y, si bien dice entender “su significado intencionado para recordar los 17 que han caído”, para él, “fueron un poco demasiado lejos".

"Siento que esta huelga, tergiversó el tema de estos tiroteos y este tipo de imagen detrás de las armas de fuego", señaló Beck Glover de la secundaria Newman.

Estos adolescentes rurales de Estados Unidos representan un poderoso bloque de votantes, y quieren que sus opiniones también se escuchen, expresa Austin Cosper. "No son las únicas personas que tienen voz, y no son las únicas personas que pasan por esto”, sostiene el adolescente, “porque cuando haces algo para quitarte nuestro hobby y nuestro deporte, también nos afecta a nosotros".

Y Beck Glover nos recuerda: "Tenemos una voz y tenemos ideas y tenemos posibles soluciones a este problema que necesitan ser escuchadas y deben ser transmitidas porque no es una buena idea tratar de resolver una situación basándose puramente en la emoción".

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