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Deuda de EE.UU. amenaza la región

  • Voz de América - Redacción

La controversia por el techo de la deuda estadounidense tendrá consecuencias para toda Latinoamérica que podría perder millonarias contribuciones.

La ayuda estadounidense a todo el hemisferio occidental, quedó atrapada en medio de la controversia por el límite de la deuda estadounidense.

“Cuando hay una deuda nacional de trillones de dólares, creo que cada kilo se va a analizar. Y estos son millones y millones de dólares que se tienen que analizar y protegerlos para los contribuyentes”, dijo el legislador republicano David Rivera a la Voz de América.

Esto incluye desde la Iniciatia Mérida hasta programas como el Plan Colombia.

“Los fondos para todos los programas de Estados Unidos, para todos los programas gubernamentales. Acuérdate que estos son fondos que van para organizaciones internacionales. Hay muchos contribuyentes que están diciendo que ese dinero se puede utilizar domésticamente en nuestro país. Así que todo tiene que caer bajo el contexto de la deuda nacional que estamos enfrentando”, explicó Rivera.

El primer campanazo fue un hecho concreto: La aprobación del recorte de la ayuda estadounidense a Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Argentina. La iniciativa presentada por Connie Mack fue aprobada en la Subcomisión de relaciones exteriores de la Cámara de Representantes, aunque demócratas como Eliot Engel, quien actúa como el líder de la minoría en el Comité, se opusieron rotundamente a ella.

“Primero que todo, no es una manera efectiva de hacer negocios, de hacer diplomacia. Uno no toma cinco países al azar y los empaqueta de la misma manera. Yo no igualaría a Argentina con Venezuela. Nadie está diciendo que le deberíamos dar ayuda externa a Venezuela en este momento, o a Bolivia, que expulsó a nuestro embajador y a nuestra agencia antidroga, pero yo no pondría a Argentina en esa categoría”, dijo Engel.

Pero según los republicanos, hay fuertes argumentos para aprobar la iniciativa.

“Lo más importante es responder a los contribuyentes de este país. Nosotros tenemos recursos limitados, pero también es importante para nosotros aclarar el mensaje: Que queremos acercarnos a los pueblos de esos países, ayudarlos a ellos mismos en su lucha a favor de la democracia, las libertades civiles, la sociedad civil, pero a la misma vez, mandar un mensaje que no vamos a tolerar utilizar el dinero de los contribuyentes de este país para gobiernos que están amenazando los intereses de la democracia”, argumentó Rivera.

La iniciativa del legislador Connie Mack también incluye el recorte de un importante porcentaje de los aportes de Estados Unidos a la OEA. Los demócratas y el propio gobierno estadounidense también se oponen a ello.

“Creo que también es una tontería. Si vamos a tener influencia en el resto del hemisferio occidental, lo que hay que hacer es fortalecer a la OEA. Si les cortamos fondos, la OEA va a decaer y organismos como Unasur, Mercosur, grupos de los cuales no hacemos parte, se van a fortalecer. Entonces, eso no tiene sentido. Eso es trabajar con ira. Y cuando uno trabaja de esa manera, se toman decisiones equivocadas”, sostuvo Engel.

“Este tipo de compromisos multilaterales le representa dividendos a Estados Unidos, tanto en materia económica como en materia de seguridad”, explicó Mark Toner, vocero del Departamento de Estado.

La reacción de Venezuela frente a la propuesta no se hizo esperar. No sólo a través de su canciller que calificó como “absurda y extremista” la política exterior estadounidense, sino a través del propio presidente Hugo Chávez.

"Nosotros somos un pueblo libre señor Obama y tenemos relaciones, además positivas, para la paz, para la vida, con los países del mundo. Vayan a preocuparse de sus cosas, imperio decadente", dijo el mandatario venezolano.

El legislador republicano David Rivera contraatacó por su parte diciendo que cree “que obviamente, cualquier oficial de Venezuela no tiene credibilidad sobre el tema de promover la democracia, los derechos humanos”.

La iniciativa del legislador Connie Mack debe ir a plenarias de Cámara y Senado, donde los demócratas no le ven mucho futuro.

“Potencialmente puede ser aprobada en la Cámara, pero no va a tener cabida en el Senado. Y puedo asegurarle que si llegara a ser aprobada en el Senado, que no creo, el presidente la vetaría y no la firmaría de ninguna manera”, aseguró el legislador demócrata Eliot Engel.

Pero los Republicanos aseguran que la propuesta no responde al juego político sino a las necesidades estadounidenses.

“Yo creo que todo el mundo reconoce que tenemos una crisis presupuestaria en Estados Unidos. Y todo el dinero que se gasta tiene que ser justificado que es para los mejores intereses de nuestros contribuyentes y para los mejores intereses de nuestro país”, sostuvo Rivera.

Por eso, según el legislador republicano los Tratados de Libre Comercio, van a ser la alternativa para reemplazar el gasto estadounidense en el exterior.

“Promover el libre comercio no va a costarle dinero a Estados Unidos. Va a aumentar el presupuesto creando trabajos en los Estados Unidos. El libre comercio es, precisamente, lo que debemos estar enfocando, en vez de enfocarnos en dinero para asistencia internacional”, afirmó una vez más Rivera.

En medio de la incertidumbre y de la controversia, algo queda claro: no sólo Estados Unidos va a ver recortados sus gastos y su inversión. Cómo y en dónde se recortará, se sabrá, al parecer, relativamente pronto.

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