El gobierno en disputa de Venezuela elevó esta semana el precio de la gasolina subsidiada y aprobó que algunas gasolineras vendan a precio internacional.

CARACAS - Con la reciente importación de gasolina a Irán, la caída en su producción de crudo y las largas filas en las estaciones de servicios ¿puede Venezuela dejar de ser un país petrolero?

La respuesta, según los analistas consultados por la Voz de América, es no. Sin embargo, según el economista y diputado a la Asamblea Nacional, José Guerra, existen otras consecuencias, como dejar de tener poder para negociar en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

"Venezuela ya no es es un actor importante en el mundo del petróleo, como fue hasta la década del 2000. Su papel en la OPEP desapareció, porque las decisiones allí dependen del país que produce más. Y ahora tiene menos capacidad de influir,  porque está alineada con Irán e Irán tiene enfrentamientos en la OPEP,  con  varios países, como Arabia Saudita, por el tema musulmán", explica Guerra, quien, además, recuerda que Venezuela se convirtió en el primer exportador de crudo en el mundo, en 1970.

Venezuela es el país con las mayores reservas de petróleo certificadas internacionalmente, pero su producción ha caído a niveles del paro de la industria en 2002, llegando a 452.000 barriles diarios en mayo, según la agencia Reuters.  La nación tocó su máximo histórico en 1998, al alcanzar los 3 millones 100 mil barriles diarios.

"Venezuela no tiene ninguna posibilidad de influir en la OPEP, ahora menos porque Venezuela está alineada con Irán e Irán tiene enfrentamientos en la OPEP  con  varios países como Arabia Saudita, por el tema musulmán", agregó el parlamentario.

Para el economista Luis Oliveros, el descenso en la producción será una tendencia difícil de revertir, por falta de inversión y porque las sanciones de Estados Unidos a la estatal Pdvsa limitan su capacidad para vender petróleo venezolano en el mercado internacional.

"Lo más seguro es que, en diciembre, cuando estemos cerca de los 350.000 barriles de producción, ya seamos un país expetrolero, un país para el que el petróleo será para consumo interno y pagar unas deudas con China y Rusia", afirmó.

Y ese panorama deja a la nación, según Oliveros, con las finanzas en jaque, debido a que la mayoría de sus ingresos dependen de la exportación de petróleo.

"Venezuela va a ser conocida en los libros de texto como un país petrolero que cayó en hiperinflación, primera vez en la historia. Y un país que teniendo las mayores reservas del mundo, fue incapaz de mantener al menos el nivel de producción que tenía hace 5, 6, 10 años".

El gobierno en disputa de Nicolás Maduro destituyó en abril al presidente de su petrolera PDVSA, para dar paso a lo que ha llamado restructuración de la industria.