Hunter Biden junto a su padre, el exvicepresidente Joe Biden.
Archivo - El exvicepresidente de EE.UU., Joe Biden, (izquierda) junto a su hijo Hunter Biden, son vistos en esta foto del 30 de enero de 2020 durante un juego de básquetbol en Washington.

La Comisión de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado está investigando correos electrónicos que muestran que Hunter Biden presentó a su padre, el exvicepresidente Joe Biden, a un asesor ucraniano de Burisma Holdings en 2015.

Según un informe de Fox News, el presidente de la comisión, Ron Johnson, republicano por Wisconsin, dijo que la comisión ha estado en contacto con la persona que proporcionó los correos electrónicos, que aparecieron por primera vez en un informe del New York Post el miércoles. La comisión está trabajando para verificar la información, dijo Johnson.

Según el informe, Joe Biden se reunió con el asesor de Burisma, Vadym Pozharskyi, en abril de 2015 en Washington DC, a pedido de su hijo, Hunter Biden, quien estuvo en el directorio de la compañía ucraniana de gas natural de 2014 a 2019 mientras su padre dirigía la política de Ucrania de la administración Obama.

Comisión Judicial del Senado cita a CEO de Twitter

La Comisión Judicial del Senado planea emitir una citación el martes al presidente ejecutivo de Twitter Inc., Jack Dorsey, después de que la empresa de redes sociales bloqueó un par de artículos del New York Post que presentaban nuevas acusaciones sobre el candidato presidencial demócrata Joe Biden, lo que su campaña ha negado.

La campaña de Joe Biden respondió al artículo del New York Post que alegaba un vínculo directo entre el candidato presidencial demócrata y los negocios de su hijo. Los principales asesores de Biden que lo contrataron durante su vicepresidencia, citando sus propios recuerdos y una revisión de los horarios oficiales de Biden, rechazaron enérgicamente la sugerencia del Post de que Biden se reunió con un representante de la compañía energética ucraniana Burisma Holdings en 2015.

La historia del Post generó comparaciones inmediatas con 2016, cuando piratas informáticos rusos arrojaron montones de correos electrónicos de demócratas en internet, lo que produjo pocas revelaciones dañinas pero alimentó las acusaciones de corrupción de Trump.

No hubo indicios inmediatos de la participación rusa en la publicación de los correos electrónicos que obtuvo el Post, pero su impulso general refleja una narrativa que las agencias de inteligencia estadounidenses han descrito como parte de un esfuerzo activo de desinformación ruso dirigido a las elecciones de 2020.