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Presidente de Brasil sobrevive a votación y no será juzgado

  • Voz de América - Redacción

Temer necesitaba el respaldo de cuando menos una tercera parte de los 513 diputados en la Cámara de Diputados. El conteo final fue de 251 en favor del presidente por 233 en contra.

Los legisladores de Brasil rechazaron el miércoles los cargos de corrupción presentados contra el presidente Michel Temer, desestimando un caso que podría haberle costado el cago al líder de centroderecha.

Temer necesitaba el respaldo de cuando menos una tercera parte de los 513 diputados en la Cámara de Diputados. El conteo final fue de 251 en favor del presidente por 233 en contra. El resto fueron abstenciones y ausencias.

El caso de corrupción, que involucra el pago de sobornos de la empacadora de carne JBS SA, ha paralizado la agenda de reformas de Temer por seis meses y ha debilitado a su Gobierno.

Temer, entonces vicepresidente, asumió la presidencia el año pasado después de que la mandataria Dilma Rousseff fue sometida a un juicio político y destituida. Su mandato concluye el 31 de diciembre de 2018.

El gobierno, que muchos creen que carece de legitimidad debido a la manera en que Temer asumió el poder, ha enfrentado tantos escándalos que los índices de aprobación rondan el 3%, de acuerdo a encuestas recientes.

La votación del miércoles significa que el presidente no será juzgado mientras ocupe el cargo. Pero aún enfrenta una investigación y un posible juicio en tribunales menores cuando termine su mandato.

Aunque los opositores a Temer estuvieron lejos de alcanzar los 342 votos para autorizar el juicio en el Supremo Tribunal Federal, el mandatario obtuvo 12 menos que en agosto, cuando la Cámara baja bloqueó por 263 en contra y 227 a favor una primera acusación de corrupción.

La baja en el respaldo indica que Temer tendrá problemas para aprobar un proyecto de ley de reforma al sistema de pensiones, que es clave para reducir el déficit de presupuesto de Brasil. Muchos legisladores están reacios a apoyar la reforma, que haría que los brasileños trabajen más años antes de jubilarse.

Sus aliados dijeron que Brasil no puede permitirse la agitación política de destituir a un segundo presidente en poco más de un año, en momentos en que la mayor economía de América Latina busca salir de una profunda recesión. Temer asumió el poder luego de un juicio político contra la izquierdista Dilma Rousseff en 2016.

Pocas horas antes de la votación, Temer fue llevado a un hospital por una obstrucción del tracto urinario, un problema que provocó una breve liquidación en los mercados financieros.

Reuters y AP

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