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Ni Beyoncé convenció a Dunga


El entrenador brasileño Dunga estaba en la portada de todos los diarios brasileños el día donde debía anunciar la convocatoria, que fue transmitida en vivo desde Rio de Janeiro al país.
El entrenador brasileño Dunga estaba en la portada de todos los diarios brasileños el día donde debía anunciar la convocatoria, que fue transmitida en vivo desde Rio de Janeiro al país.

Los argumentos para no convocar a Adriano, eran los que justificaban la citación de Neymar y Ganso, dos NBA del fútbol.

Probablemente Dunga hasta pueda ganar la Copa del Mundo 2010 dirigiendo a Brasil. Probablemente. Pero lo que es seguro es que se ha ganado pocas simpatías para quienes gustan del fútbol, para aquellos que como este escriba, aún creen en el espectáculo.

Lo que sí ha confirmado, es que como dicen en Brasil y como siempre demostró como futbolista, es que es un “durao”, un hueso duro de roer. Ni siquiera lo pudo convencer un video de publicidad realizado por el patrocinador del equipo del Santos, que puso a sus estrellas, Robinho y a los estelares jóvenes Neymar y Paulo Henrique Ganso, dominando la pelota al ritmo de la música de “Single Lady”, la canción y el premiado video de Beyoncé, donde la diva canta y baila con dos bailarinas espectaculares. Finalmente, Neymar y Ganso están fuera.

La próxima vez podrían probar directamente con el video de Beyoncé en vez de emplear a los futbolistas haciendo las mismas maravillas que hacen en el campo.

Lo cierto es que todo fue inútil. Todo el lobby, cabildeo o como se llame en cada rincón de América Latina a los esfuerzos de venderle algo a alguien, aunque sea una idea, o en este caso, a dos de los mejores jugadores de la actualidad –insisto, Neymar y Ganso-, que juegan al fútbol en un nivel que los amantes del básquetbol pondríamos como de la NBA, en comparación con el resto, nada funcionó.

La excusa de Dunga es que no tienen experiencia. Por eso, el entrenador brasileño prefiere ir con un equipo que tiene 28 años de edad en promedio y donde el único que crea algo de fútbol de toda la convocatoria, es Kaká.

La experiencia que Dunga rechazó de Neymar, tenía como respuesta 24 goles en los primeros cuatro meses del año. Y de Ganso, el liderazgo para ganar el siempre competitivo y duro campeonato Paulista.

Al final, como dijo un comentarista deportivo brasileño, “O Ganso nao virou Cisne”, parodiando el cuento infantil del Patito Feo, lo que en español sería que “El Ganso no se convirtió en Cisne”.

Claro que al entrenador de Brasil, que llegó para ser campeón con la selección en 1994 después de aquella "canarinha" de 1982, considerada la mejor de la historia, e integrada por Zico, Dirceu, Socrates, Junior y Toninho Cerezo entre otros fenómenos, que le dejaba como enseñanza que el fútbol espectáculo no gana campeonatos. Sin embargo gana el espectáculo y gana adeptos.

Esa misma selección de 1982, demostró que no siempre el campeón es el único que todos pueden recordar. Mejor aún, todos prefieren olvidar a la Italia campeona. La “azzurra” del impiadoso “catennacio” que permitió al insufrible Caetano Scirea demoler a patadas a Diego Maradona e imponer el mismo rigor sobre el medio campo brasileño en semifinales.

Dunga también evitó convocar a Ronaldinho Gaucho y Adriano. En este caso no hizo más que jugar sobre seguro. Cualquier otro jugador brasileño que este en buen nivel es capaz de aportar más que Adriano en el campo y en la concentración, y más que Dinho en la cancha, más allá de algunos chispazos ocasionales de su talento innegable, porque para ser justos, en la concentración todos aman los “batuques” y el inmenso sentido del humor de Ronaldinho Gaucho.

La poesía que los entrenadores emplean para explicar las convocatorias, una vez más llevó al autotitulado “consistente” Dunga, a demostrar la flaqueza de sus argumentos para dejar a los espectadores del fútbol, sin Neymar y Ganso en el Mundial. Al referirse a la ausencia de Adriano, dijo que los jugadores tenían que justificar en el campo la convocatoria, algo que sobradamente han hecho los “Meninos da Vila”. Pero claro, comparten con Pelé en 1958 y hasta con Ronaldo en 1994, ambos campeones del Mundo, el pecado de no tener experiencia. Porque talento, les sobra.

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