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EE.UU. publica informe sobre bajas civiles en ataques con drones

  • Voz de América - Redacción

EE.UU. lanzó su primer ataque con drones en octubre de 2001, el cual falló en alcanzar su objetivo: el líder talibán Mullah Omar en Kandahar, Afganistán.

EE.UU. lanzó su primer ataque con drones en octubre de 2001, el cual falló en alcanzar su objetivo: el líder talibán Mullah Omar en Kandahar, Afganistán.

El presidente Barack Obama emitirá una nueva orden ejecutiva dirigIda a proveer información adicional sobre los esfuerzos para evitar bajas civiles.

La Casa Blanca publicó un anticipado reporte sobre civiles muertos en ataques con drones fuera de las zonas de conflicto activo, según el cual entre 64 y 116 civiles perecieron en esos ataques entre 2009 y 2015.

El vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo que la estrategia de contraterrorismo del gobierno estadounidense tiene más credibilidad cuando es lo más transparente posible.

Earnest anunció también que el presidente Barack Obama emitirá una nueva orden ejecutiva dirigIda a proveer información adicional sobre los esfuerzos para evitar bajas civiles y para catalogar y dar a conocer los que ocurren.

"Estamos ahora en una posición en la que estamos describiendo el proceso para tomar decisiones sobre ese tipo de operaciones y siendo transparentes no solo con el público estadounidense sino con el mundo entero sobre el resultado de esas operaciones, incluso cuando el resultado no es totalmente consistente con nuestras intenciones", dijo Earnest.

El informe cubre las muertes en los ataques con drones que ocurren en lugares fuera de lo que el gobierno estadounidense llama "áereas de actividades hostiles". Eso incluye ataques en Paquistán, Yemen, Libia y Somalia, pero no en Afganistán, Irak o Siria.

El total oficial es menor a los estimados de grupos no gubernamentales, los cuales van de 200 a más de 1000.

El informe indica que la cifra del gobierno es menor porque usa inteligencia "sensitiba" y metologías que no disponen grupos externos que generalmente usan informes de prensa e investigaciones en el sitio.

Las diferentes metodologías significan que algunas muertes que grupos de derechos humanos y otros consideran como no combatientes, son consideradas combatientes por el gobierno estadounidense.

Estados Unidos también alega que los informes de grupos externos pueden ser complicados por la desinformación intencional de algunos actores, que inadvertidamente puede estar incluida en informes de prensa locales.

Human Rights Watch criticó el informe y dijo que Estados Unidos no ha explicado a quién ataca y por qué, lo que hace imposible corroborar la cifra de bajas.

"A menos que se den detalles sobre incidentes específicos, no es posible determinar si los individuos muertos eran civiles y si Estados Unidos está cumpliendo con sus propias leyes y con las leyes internacionales", dijo Laura Pitter, asesora de seguridad nacional de EE.UU. en Human Rights Watch.

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