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El Salvador: Peces sambos para acabar con el Zika


En San Diego, se utilizan alevines, peces entre la fase de larvas y adultos, zambo y tilapia, para vencer al zancudo que transmite el virus del Zika.

Todo comenzó cuando una promotora de salud realizó, junto a un grupo de voluntarios, un estudio epidemiológico en una zona costera, después de una fuerte tormenta, en abril de 2012.

Entonces descubrieron que en el agua estancada de una piscina abandonada en una pequeña comunidad llamada San Diego, frente al mar, no había larvas del peligroso mosquito Aedes aegypti, el zancudo transmisor del virus del Zika.

Según datos oficiales del gobierno de El Salvador, desde noviembre del año pasado, se han registrado más de 9.000 casos sospechosos de Zika, pero en la comunidad San Diego, ni uno solo de los 1.334 habitantes pertenece a esas cifras, gracias al “proyecto de los peces sambos”.

En San Diego, se utilizan alevines, peces entre la fase de larvas y adultos, zambo y tilapia, para vencer al zancudo.

El proyecto –una idea original de Marielos Sosa, promotora de salud del Ministerio de Salud de esta nación— funciona desde la casa comunal y esta mantiene un banco de unos 15.000 peces.

“El proyecto ha sido satisfactorio, efectivo, y lo hemos extendido a otras comunidades también”, dice la promotora. “Hemos apoyado unidades de salud bastante grandes que se han sumado a nuestro control biológico usando los peces en pilas y barriles”.

En total, ya se han repartido más de 50 mil alevines.

Un pez puede durar hasta dos años en una vivienda, aunque en algunos casos, ocurren accidentes que si bien momentáneamente limitan los beneficios, son fácilmente superables.

“La gente lo ha recibido muy bien, ellos ven las ventajas de tener un pececito como control biológico, y no hemos tenido rechazo, al contrario, a mí la gente no me dice: ‘promotora, ¿lleva abate?’ No, a mí me dicen ‘mire se me murió el pececito o se lo comió el gato’, y simplemente lo reponemos”, explica Sosa.

La organización Operación Bendición, con sede en Virginia, Estados Unidos, escuchó del proyecto y se interesó tanto, que decidió involucrarse de forma activa.

“Empezamos a monitorear todo lo que se daba a nivel de medios de comunicación sobre el Zika, y encontramos diferentes alternativas, entre ellas surgió Marielos Sosa, aquí […] en La Playa San Diego, con una alternativa súper emocionante, práctica, cómoda y totalmente natural”, dice Susana Alaya, de Operación Bendición.

La organización ha donado tanques especiales para criar a los peces, así como otro tipo de herramientas y dinero en efectivo.

Los habitantes de la comunidad también parecen satisfechos con este método.

“Para mí está bien, porque mientras hay agua en las pilas no hay ningún animalito que 'reviente' y que se mira que flote para arriba, solo los pececitos”, dice María Amparo Escobar, residente de San Diego.

La iniciativa ya está siendo replicada en otras comunidades y Sosa asegura que ha recibido llamadas de varias naciones, como Colombia, las cuales buscan utilizar estos peces para combatir el Zika.

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