Enlaces para accesibilidad

Mundo verde

lunes 22 octubre 2018

Calendar
2018 2017 2016 2015
enero febrero marzo abril mayo junio julio agosto septiembre octubre noviembre diciembre
octubre de 2018
lu. ma. mi. ju. vi. sá. do.
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31 1 2 3 4
Miles de personas reunidas frente a la municipio de París durante una protesta el sábado 8 de septiembre de 2018. Manifestantes protestaron en ciudades francesas y de Europa como parte de un día global de demostraciones antes de una cumbre sobre acción climática este mes en San Francisco, California.

Más de 18.000 personas marcharon el sábado en París como parte de una protesta internacional para exigir medidas urgentes contra el cambio climático en vísperas de una cumbre en San Francisco.

La multitud se congregó en una plaza frente al Ayuntamiento antes de marchar al este rumbo a la Plaza de la República, con el mensaje de que depende de la sociedad que el calentamiento global sea el tema central de la agenda política.

“Planeta en Peligro”, leían algunas de las pancartas.

Activistas en todo el mundo promovieron la protesta “Levantamiento a favor del Clima” antes de la cumbre que se llevará a cabo del 12 al 14 de septiembre. El gobernador de California propuso el encuentro después que el presidente Donald Trump prometiera retirar a Estados Unidos de un acuerdo climático fundamental de 2015.

El trato internacional fue negociado en Francia, y la marcha en la capital francesa fue mucho más exitosa que las realizadas en otras ciudades del país o en otros puntos de Europa.

Grupos ambientalistas señalaron que los eventos organizados a nivel mundial el sábado pusieron en evidencia la gravedad del tema.

Miles de personas tomaron las calles de San Francisco al recorrer cerca de 3,2 kilómetros (dos millas) de los muelles de la ciudad al Ayuntamiento. Los manifestantes sonaron tambores, cantaron y portaron pancartas con frases como “Levantémonos por la justicia climática” o “Ni un centavo más a la energía sucia”.

Cientos de personas marcharon en la ciudad porteña de Marsella, en el sur de Francia, decenas más exigieron el fin del uso de combustibles fósiles en una protesta afuera del Museo Tate de arte moderno en Londres, pero sólo una veintena participó en la marcha de Barcelona.

Imagen de la planta de biodiesel Patagonia Bioenergia en San Lorenzo, Argentina. (Archivo)

Chile, Argentina y Costa Rica son los primeros países en América Latina y el Caribe en desarrollar planes de transparencia con base en el Acuerdo de París. A través de la iniciativa de ONU Medio Ambiente, los tres países decidieron avanzar con proyectos que facilitan la documentación y el acceso a información veraz, actualizada y útil sobre cambio climático en sus territorios.

Chile desarrolla una plataforma nacional y centralizada sobre información climática, mientras que Costa Rica trabaja en una unidad de planeamiento climático estratégico. Por su parte, Argentina desarrollará un sistema de inventario de gases de efecto invernadero.

Las iniciativas cuentan con el apoyo del Centro de Transparencia Climática (CTP), parte de la estrategia de ONU Medio Ambiente para fomentar la implementación del Acuerdo de París a nivel internacional. De acuerdo con el CTP, en América Latina y el Caribe se generan cerca del 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero a nivel global, pero también es una de las regiones del mundo con mayores oportunidades para descarbonizar su economía en las próximas décadas.

El Acuerdo de París: de la idea al papel

El Acuerdo de París es el primer pacto global para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, que contribuyen a aumentar la temperatura global. Un logro diplomático histórico, negociadores de 195 países se reunieron en la Conferencia del Clima del 2015 para buscar una solución que todos pudieran respaldar y que facilitara la coordinación del trabajo en conjunto. Siria y Nicaragua fueron los últimos en sumarse a este pacto.

Uno de los retos era buscar un documento apto para 195 países tan distintos, donde había economías fuertemente petroleras como Venezuela y Arabia Saudita, mientras otras corren el riesgo de desaparecer por completo por el alza en el nivel del mar, tales como la isla Tuvalu.

En principio, el acuerdo tiene dos grandes metas: mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero para detener el calentamiento global y buscar soluciones para adaptarnos a los impactos que ya estamos viviendo.

Por ello, el acuerdo promueve que cada país, independientemente de su nivel de desarrollo o su PIB, establezca metas para reducir las emisiones de dióxido de carbono para prevenir esos efectos.

Todos los países que lo firmaron y ratificaron, se comprometieron a presentar un plan individual sobre cómo trabajarían a nivel interno para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. También acordaron reunirse periódicamente para revisar el progreso de cada uno y recalcular las metas declaradas.

El presidente estadounidense Donald Trump (L) escucha al administrador de EPA Scott Pruitt después de anunciar su decisión de que Estados Unidos se retirará del Acuerdo Climático de París, en el Rose Garden de la Casa Blanca en Washington, EE. UU.
El presidente estadounidense Donald Trump (L) escucha al administrador de EPA Scott Pruitt después de anunciar su decisión de que Estados Unidos se retirará del Acuerdo Climático de París, en el Rose Garden de la Casa Blanca en Washington, EE. UU.

China y Estados Unidos: liderazgos opuestos frente al Acuerdo de París

Desde que se firmó el acuerdo, sólo Estados Unidos ha anunciado su deseo de retirarse. En agosto de 2017, el presidente Donald Trump dijo en una conferencia de prensa que consideraba dejar el acuerdo principalmente por las obligaciones financieras que requería de su país. Poco después el Departamento de Estado de los Estados Unidos presentó la primera notificación escrita de su intención de salir del protocolo medioambiental.

Mientras tanto, China prometió que descarbonizaría el 20% su industria energética para 2030. Ya ha hecho grandes inversiones en energía solar, eólica y nuclear para reducir su huella ambiental.

Estados Unidos genera cerca del 15% de las emisiones de carbono del mundo, pero también es una fuente significativa de financiamiento y de tecnología para países en vías de desarrollo que pertenecen al acuerdo.

Cargue más

XS
SM
MD
LG