A menos de 60 días para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, venezolanos naturalizados estadounidenses analizan las propuestas de los candidatos, antes de ejercer su derecho al voto. Más de uno, como Beatriz Isava-Cardozo, lo hacen pensando en las repercusiones que su sufragio podría tener en Venezuela.

“Por supuesto que yendo a las urnas voy a estar pensando en Venezuela. Pero a la vez, voy a estar pensando en este país. Quiero que este país continúe bien”, contó a la Voz de América.

Beatriz emigró de Venezuela a Estados Unidos hace 20 años, durante el primer año de gobierno de Hugo Chávez. “Yo estuve allá cuando fue la elección de Chávez, y desde que Chávez se lanzó de candidato, sabía lo que nos esperaba”, pero esa no fue la razón de su partida. En Estados Unidos le esperaba una nueva vida.  

“Creo que parte de la tranquilidad con la que me vine, era que yo, en algún momento, iba a regresar. Mi esposo es venezolano también, aunque vivió aquí desde chiquito. Pero la idea de los dos era retirarnos en Venezuela, el día que nos fuéramos a retirar, o lo que fuera. Pero todo cambió”.

Hoy, hace 10 años que no visita Venezuela.

“Una de las cosas más difíciles de aceptar como venezolano, es que lo que extrañamos ya no existe”, reflexiona María Alejandra Gómez, una joven emprendedora, que partió de Venezuela cuando apenas su carrera en periodismo comenzaba a despegar.

“Llegó a ser insostenible para mí el querer ejercer tu libertad de expresión y de pensamiento, y de cumplir con una labor tan básica como informar a la gente, de la manera más objetiva posible, lo que estaba sucediendo, y que fuera vetada porque no era conveniente”, recordó.

Fue un desencuentro con las fuerzas bolivarianas de seguridad, durante una marcha a favor de la libertad de información, y la insistencia de sus familiares, que ya habían emigrado a Estados Unidos, lo que llevó a María Alejandra a tomar la decisión de buscar nuevos rumbos y apartarse del oficio.

En noviembre, Maria Alejandra ejercerá el derecho a votar en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, por primera vez, desde que se hizo ciudadana. Como Beatriz, acudirá a las urnas pensando en el futuro del país que eligió.

“Pero soy venezolana, amo a mi país, extraño a mi país y, sobre todo, amo a la gente que queda, que sé que la está pasando muy difícil y que sueña, y que tiene la esperanza de que lo que estamos afuera podamos ayudarlos en esta lucha”.

Por eso, al emitir el sufragio, también lo hará pensando en su Venezuela.

“Dada la gravedad de los delitos que hay en ese país, ya no estamos hablando de política, estamos hablando de violación de derechos humanos. Ya no se trata de qué lado de la historia quieras estar, en función de tus preferencias. Estamos hablando de si estás del lado de la justicia”.

En campaña por la reelección, el presidente Donald Trump ha prometido a los venezolanos, que el gobierno que él lidera seguirá “presionando” al presidente en disputa venezolano Nicolás Maduro para que abandone el poder.

Durante su gestión, Trump, ha endurecido las sanciones económicas contra el gobierno venezolano y reconoció al líder opositor Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela.

Mientras, del lado demócrata apuestan por una salida democrática a la crisis venezolana. El exvicepresidente Joe Biden, que también ha expresado su apoyo al gobierno interino de Guaidó, prometió extender un estatus de protección temporal (TPS) a los venezolanos que han huido de su país y no descarta la imposición de nuevas sanciones al gobierno de Nicolás Maduro.

“Yo creo que lo único que faltaría es una intervención militar. Es lo único, porque nos han ayudado con la crisis humanitaria, nos han mandado comida, nos han mandado miles de cosas. Nos están ayudado cubriendo el Caribe con la operación antinarcóticos […] Ellos van a caer, en algún momento esto se va a acabar y Venezuela va a renacer. Tengo esa esperanza”.