A raíz de la pandemia de coronavirus, la telemedicina o medicina por Internet ha ganado terreno, bien sea por necesidad o por preferencia.

En Venezuela, esta práctica intenta, poco a poco, abrirse campo para paliar el impacto de la pandemia y la falta de recursos. A pesar de los múltiples problemas con el acceso a Internet y el servicio de luz a nivel nacional, los venezolanos se las ingenian para no faltar a una consulta con su doctor, quizás como único compromiso seguro en medio de la crisis.

Conversamos con el doctor Rafael Gottenger, quien es médico cirujano y presidente de la Asociación Venezolana de Médicos Venezolanos, quien considera que la telemedicina llegó para quedarse… “Ahora bien, cada país tiene que adaptarse a las regulaciones que tienen ellos y, aparte también a la tecnología. En países como Venezuela, también dependerá de factores como la Internet, la luz, la posibilidad de que el paciente tenga acceso a algo que le permita conectarse a un sistema y que tiene que ser fácil para el paciente de conectarse. Si tienes muchos pasos que tienes que seguir, para alguien que no conoce mucho la tecnología de un celular, entonces va a ser muy difícil”, señala el doctor Gottenger.

Pero si bien la Internet es un problema… la falta de servicios es un problema… la comunicación es un problema… en Venezuela, “ha ocurrido un fenómeno que es muy interesante y es que la gente ha evolucionado por la crisis, entonces no se quedan con los brazos cruzados sino que buscan la manera de conectarse”, dijo el doctor Juan Carlos Méndez, médico venezolano que sigue asistiendo a sus pacientes, ya sea de manera presencial desde su consultorio en Caracas o de forma remota. 

Redes sociales… aliadas de la salud en Venezuela

Aunque sea con una banda no tan ancha, los venezolanos le sacan provecho a las redes sociales y a las facilidades de comunicación que muchas de ellas ofrecen. Para el doctor Juan Carlos Méndez, sus principales herramientas son sus redes sociales y grupos de plataformas como WhatsApp o Telegram, “…que se cayó la Internet, no importa, nos vemos a las seis de la mañana, como hace días me ocurrió con un señor de Apure; que se fue la luz, no importa podemos hacer la cita en otra oportunidad. No hay que preocuparse más de lo necesario. O sea, que lo que tenemos es que adaptarnos a esta necesidad, que no es que nos vamos a acostumbrar, por supuesto, pero sí adaptarnos a estas nuevas necesidades. Esto quiere decir que somos seres que somos capaces de superar la crisis y no quedarnos con los brazos cruzados quejándonos, que es peor que no hacer nada”.

Otra de las vías de comunicación masiva de los médicos en Venezuela, son las transmisiones en aplicaciones como Instagram o Periscope, pues pueden responder a las preguntas de una gran cantidad de personas al mismo tiempo. En este momento de crisis sanitaria mundial, muchos galenos recurren a los grupos de WhatsApp que dividen según temas de interés, entre los que destacan preocupaciones diversas por temor a enfermarse y no tener la posibilidad de encontrar los medicamentos adecuados. “Ante esto, lo mejor es una buena terapia de escucharnos unos a otros y reforzar el sistema inmunológico para evitar caer víctimas de enfermedades”, señala el doctor Méndez.

¿Deshumanización de la medicina?

La sociedad actual, no sólo en Venezuela sino a nivel mundial ha hecho que los individuos se vuelquen a las computadoras y teléfonos celulares para casi todas las actividades de la vida cotidiana, y ahora esto de ver a tu doctor a través de una pantalla, es algo que los venezolanos parecen llevar muy bien, no sólo por la comodidad de quedarse en casa, sino por no tener que enfrentarse a deficiencias como la falta de gasolina o el costo del pasaje en transporte público.

Entonces, ¿podría la telemedicina deshumanizar la relación médico-paciente? “No necesariamente si se sabe utilizar – señala el doctor Juan Carlos Méndez. Por ejemplo, en estas circunstancias, ha acercado a mucha gente que no puede venir a la consulta o que no puede viajar, por muchas circunstancias”. Los médicos dependen de fotos, correos electrónicos y que el paciente se acerque lo más que pueda a la cámara de su dispositivo. “Si todo está bien, ¿por qué vas a hacer que ese paciente, hoy día sobre todo que está la pandemia, que no hay gasolina, que no hay electricidad, gaste los recursos para intentar llegar a verte por quince minutos, para decirle que todo está bien… no hace falta”, acota el doctor Rafael Gottenger.

Permisos y sistemas de seguridad

Las regulaciones de la telemedicina son diferentes en cada país; pero una de las variables más importantes a la hora de ejercerla es la seguridad y resguardo de la data del paciente. Además, por ejemplo en Estados Unidos, el médico debe tener la permisología adecuada según el tipo de consejo o consulta que ofrezca, “porque hay dos cosas que hay que tener claras: una cosa es una consulta médica, que eso tiene sus restricciones y otra cosa es hacer una teleayuda, que es una forma de orientar a un paciente donde yo pueda dar una opinión sin que comprometa la seguridad del paciente, e inclusive creo que hay grupos de médicos venezolanos que lo están haciendo aquí en Estados Unidos”, explica el doctor Gottenger.