BARCELONA, ESPAÑA - La pandemia de COVID-19 abrió las puertas a nuevas oportunidades de trabajo para médicos y enfermeras venezolanos residentes en España. En plena crisis de salud mundial, muchos de ellos están agradecidos de trabajar en lo que tanto aman y de esa manera llevar alivio a quienes más lo necesitan.

“La pandemia nos permitió integrarnos al sistema nacional de salud. Permitió que conocieran el profesionalismo de los enfermeros venezolanos, la calidad humana que traemos” – explica Cristimar Mota, presidenta de la Asociación de enfermeros venezolanos en España (AEVESP)

Está a la espera de que su título sea homologado, pero a causa de la falta de profesionales de la salud para atender durante la pandemia, se encuentra trabajando en un hospital de Madrid.

Debido a la emergencia provocada por la COVID-19, el Consejo de Ministros aprobó, a finales de septiembre, un Real Decreto. Éste permitió la contratación excepcional de personal sanitario extranjero que contara con una licenciatura o diplomatura correspondiente, aunque no tuviera el título de especialista reconocido en España. Los contratos tienen hasta un año de duración y son prorrogables por sucesivos períodos de 3 meses.

“A nivel profesional agradezco mucho tener la oportunidad. Siendo enfermero he podido prestar mi apoyo, he dado una mano a los pacientes que más lo necesitaban y, a pesar de todo, hemos logrado, como quien dice, levantar cabeza.”- explica Carlos Enrique Prado, licenciado en enfermería por la universidad de Carabobo, y uno de los profesionales que pudo trabajar debido a esta medida.

Por otro lado, Cristimar Mota afirma que el personal de salud venezolano está listo para trabajar, pero afirma que los trámites burocráticos retrasan sus opciones laborales. Como representante del gremio de enfermeras venezolanas en España hace un llamado a las autoridades.

“Somos más de 6.000 sanitarios venezolanos en España. Son bioanalistas, farmacéuticos, técnicos radiólogos, médicos, enfermeros (…). Que aprovechen este capital humano que tienen, acórtenos este tiempo para que podamos integrarnos más fácilmente en esta sociedad, que es lo que queremos como profesionales”.

José Alejandro Pinto es uno de los 5.000 médicos venezolanos residentes en España. Aunque explica que ejercer su profesión en tiempos de pandemia puede ser complicado, califica su trabajo como “muy gratificante”.

“Es reconfortante saber que con lo que yo hago día a día puedo ayudar a cierta gente y sé que no puedo cambiar el mundo yo solo, pero que si todos nos ponemos de acuerdo podemos organizar nuestro ámbito de acción, que es lo más próximo. Si todos trabajamos en un mismo, tarde o temprano lo vamos a lograr” – explica.

Según datos del Ministerio de Universidades, 1.832 títulos sanitarios se habían homologado desde enero hasta finales de septiembre de 2020. Sin embargo, los colectivos profesionales afirman que no son suficientes.

Frente a este panorama, Giovanni Provenza, vicepresidente de la Asociación de médicos venezolanos en España (AMEVESP) hace un balance de las oportunidades que la pandemia podría brindar a los profesionales de salud venezolanos.

“Esperamos que esto sea una ventana que se haya abierto para que se establezca la posibilidad que estos trámites tan complejos se puedan simplificar y podamos darle cabida e incorporación a estos colegas venezolanos que sólo quieren sumar y ayudar. Queremos retribuirlo a esta sociedad que tanto nos ha dado con los brazos abiertos”.