Estados Unidos ha dicho que invocará al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, para reprimir al gobierno en disputa de Nicolás Maduro.
La OEA vota sobre una resolución que pide el “acceso inmediato y sin obstáculos” de la CIDH a Venezuela.

WASHINGTON D.C. - La Organización del Estados Americanos (OEA) aprobó el miércoles una resolución que pide la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al país. 

La resolución, que también condena las "violaciones graves y sistemáticas de derechos humanos" en Venezuela, fue aprobada con 21 votos a favor, tres en contra, siete abstenciones y tres ausencias. 

La votación se realiza un mes después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) aceptara la invitación del gobierno interino de Venezuela para visitar el país. El documento fue presentado ante la comisión permanente por las delegaciones de Canadá, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Perú y Estados Unidos. 

La resolución pide el “fortalecimiento” de la cooperación entre la CIDH y la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas (ONU) para “monitorear la situación” en Venezuela. A su vez, exige que se realice una investigación “independiente, exhaustiva y creíble” que lleve a la judicialización de quienes llevan a cabo violaciones de derechos humanos en el país.

Respecto a la posibilidad de que el gobierno en disputa de Nicolás Maduro permita la visita de la CIDH al país, el embajador de Venezuela ante la OEA, Gustavo Tarre Briceño, dijo a los medios que "las investigaciones en materia de DDHH no requieren la presencia en el territorio del país". 

Sin embargo, Tarre dijo que "si el gobierno de facto deja entrar a la comisión sería un pequeño gesto en el sentido de aceptar que sus actos (...) contra los derechos humanos sean investigados". 

La Alta Comisionada, Michelle Bachelet, visitó en junio Venezuela y divulgó un informe que denuncia las torturas y estrategias de represión ejercidas por el gobierno en disputa de Nicolás Maduro.

Más de 120 organizaciones de la sociedad civil en Venezuela apoyaron la posible visita de la CIDH al país, la cual calificaron de un "hito histórico" ya que representa "un cambio entre en las relaciones" entre la comisión y el país suramericano. 

La última vez que el organismo interamericano visitó Venezuela fue en el 2002, durante el gobierno de Hugo Chávez y, desde entonces, sus intentos por volver a visitar el país han sido infructuosos. 

Durante el debate del proyecto de resolución, los países que solicitaron la visita de la comisión denunciaron el ataque represivo y con uso excesivo de fuerza contra los opositores al gobierno en disputa de Nicolás Maduro, tanto politicos activos como a miembros de la sociedad civil.

Pidieron también que se implementaran las recomendaciones que Bachelet propuso en su informe, que incluyen, en otros, liberar los presos políticos y las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES). 

El representante de Estados Unidos, no obstante, dijo que su país se opone a una de las recomendaciones de Bachelet: que el gobierno en disputa investigue los crímenes contra los derechos humanos. 

"No se puede confiar que las instituciones en Venezuela investiguen y sanciones de manera efectiva las violaciones de derechos humanos", dijo el diplomático. 

Las naciones también dijeron estar preocupadas por la crisis humanitaria que obligado a más de 4 millones de venezolanos a salir de su país para refugiarse en otras naciones vecinas, causada entre otras razones,  por la escasez de alimento y medicinas entre otras.

Sin embargo, la embajadora de México, quien a pesar de expresar la preocupación por el informe de la Alta Comisión de lo Derechos Humanos, dijo que la aprobación de esta resolución pondría en entredicho la razón de ser de la OEA, ya que es un tema politico, y que insisten en una solución diplomática a la crisis en Venezuela.

México, junto con Bolivia, Barbados, Surinam, Belize, San Kitts y Trinidad se abstuvo de votar la resolución. 

El embajador de Nicaragua, por su parte, manifesto el apoyo de su gobierno al presidente en disputa, Nicolás Maduro, y reprochó a la embajadora de Argentina su intromisión a los asuntos internos de Venezuela, cuando en su país se comenten también abusos "contra los derechos civiles de mujeres". 

El embajador de Bolivia, también dijo que no participaría en la votación de este tema, ya que el hacerlo representa una injerencia de la OEA en asuntos politicos internos de una nación miembro del organismo.

El embajador de Venezuela ante la OEA, que representa al gobierno en interino de Juan Guaidó, reclamó que los países que no apoyaron la solicitud se escuden en acuerdos jurídicos a los que llamó “difusos” y que esos sean impedimentos para enfocarse en lo más importante, la defensa de los derechos humanos de los venezolanos.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, dijo que hay pruebas confiables de la represión y violación a los derechos de las personas y afirmó que quienes han sido los autores y hechores de estas violaciones deben ser enjuiciados para que paguen por sus crímenes.​

Nombran miembros de comisión para Nicaragua

El organismo americano también votó el miércoles sobre una resolución que nombra los cinco miembros que integran una comisión que llevará a cabo “esfuerzos diplomáticos a los más altos niveles” para buscar “una solución pacífica y efectiva” a la crisis en Nicaragua.

La resolución nombra como integrantes al embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, al subsecretario para Asuntos de América del gobierno de Argentina, la embajadora de Paraguay ante la OEA y dos representantes más de Canadá y Jamaica cuyos nombres serán anunciados para el final de la semana. 

Trujillo, quien anunció el miércoles que participará en la comisión, dijo que aunque su país apoya el diálogo en Nicaragua, el gobierno de Daniel Ortega "ha rechazado" los intentos de una negociación. 

"Es hora de reconocer que el gobierno de Nicaragua está violando todos los principios de la carta democrática de la OEA", dijo el diplomático. 

La comisión, adelantó Trujillo a los medios, realizará un informe sobre la situación en Nicaragua, el cual será presentando en una "reunión de ministros". El equipo diplomático tendrá un máximo de 75 días para realizar su reporte y comenzará "lo antes posible", dijo el embajador.