Con la música como instrumento para unir corazones y voluntades, Jonathan Acosta busca llevar alegría y un plato de comida a más de una treintena de niños y adolescentes en Venezuela. A través de su fundación “Pido Permiso” y con la ayuda de voluntarios y colaboradores crearon un centro de formación para niños, donde además proveen alimentos en una Venezuela en crisis.

“Hay niños que hacen una sola comida y es la comida que se les da en el núcleo. Por toda la condición tan difícil que se tiene en Venezuela ya también algunos padres van a comer en el núcleo”, explica el cantautor sobre el trabajo que realizan en el “Núcleo Urbano de Resiliencia”, como llaman al centro de formación.

A unos kilómetros de la ciudad de Barquisimeto, en el estado de Lara funciona el “núcleo”. La tarea no es fácil, relata el músico. “Es una travesía porque, número uno, no se consigue gasolina, te consigues inclusive peajes improvisados de la Guardia Nacional y te preguntan “¿a dónde va esa harina, a dónde va esa azúcar, a dónde va ese arroz?” y muchas veces te dicen, “ellos pueden pasar, pero deja un kilo de arroz, deja un kilo de harina”, entonces algo que podría ser fluido se convierte algo titánico”.

Pero la pandemia de COVID-19 vino a impactar el trabajo con los menores. La cuarentena obligó al cierre temporal del núcleo y a la suspensión de clases; el impacto en los niños fue inmediato. “Los niños comenzaron a presentar rasgos de desnutrición extrema. (…) Eso nos hizo tomar la decisión de inmediato de, no les vamos a dar clase, pero vamos a alimentarlos. Entonces los niños cada día van y recogen su porción de alimento”.

Desde el año 2017 el Núcleo Urbano de Resiliencia busca ser un espacio de formación y desarrollo en valores, explica el cantautor. A mediano y largo plazo buscan abrir otros centros en Venezuela y en otras ciudades latinoamericanas. “El propósito es poder abrir otros Núcleos Urbanos de Resiliencia en donde la música sea el mecanismo de conexión, en donde los principios y valores sean nuestro punto de partida para formar esas futuras generaciones”, concluye.

Carrera musical

La tarea solidaria ocurre en simultáneo con la música. Jonathan Acosta trabaja actualmente en la producción de su tercer material discográfico denominado “Yo Soy Latino”, en el que recopilará once clásicos del cancionero latinoamericano y canciones de su autoría. Acosta es autor de la canción “Ánimo Venezuela”, composición que ganó notoriedad internacional luego de que la crisis económica se agudizara en el país sudamericano.

“"Ánimo Venezuela” marcó un antes y un después en mi vida, un antes y un después en mi carrera musical”, explica el cantautor.

Jonathan Acosta vive en Estados Unidos desde 2018 junto a su esposa y a su hija. Es director y fundador de la fundación “Pido Permiso”.