Valla publicitaria del supermercado iraní en Venezuela, Megasis, a las afueras del establecimiento. Agosto 4, 2020. Caracas Venezuela
Valla publicitaria del supermercado iraní en Venezuela a las afueras del establecimiento. Foto: VOA/Adriana Nuñez Rabascall

CARACAS - No es un bodegón, de los que han proliferado en Caracas, pero la mayoría de sus productos son importados y sus precios están marcados en dólares. Se trata de Megasis, el primer supermercado iraní en Venezuela.

Ubicado en una zona residencial de clase media, pero rodeada de la barriada más grande de la capital del país, los primeros reportes de la creación de este supermercado se dieron el pasado 21 de junio, cuando el gobierno en disputa informaba de la llegada del buque Golsan con alimentos para la inauguración.

Poco más de un mes después, el supermercado abrió sus puertas el pasado 30 de julio con presencia de funcionarios venezolanos, como la vicepresidenta Delcy Rodríguez y el embajador iraní en Venezuela, Hojjatollah Soltani, quienes destacaron las alianzas comerciales y de cooperación entre ambos países sancionados por EE.UU.

De acuerdo con información oficial, el establecimiento contaría con una variedad de unos 2.000 productos iraníes y otros 1.000 venezolanos. A pesar de estar en cuarentena radical por la pandemia de coronavirus, los primeros días hubo reportes de importantes filas para entrar al establecimiento. 

Supermercado iraní Megasis abre sus puertas en Caracas en medio del rechazo opositor

Posted by Voz de América on Tuesday, August 4, 2020

La Voz de América intentó acceder este martes, pero estaba restringido el paso según la numeración del documento de identidad, de acuerdo a lo establecido recientemente por el gobernador del estado donde queda ubicado el mercado iraní.

"Hay productos de casi todo. Vegetales, granos, harinas, muchas cosas de plástico, artículos de aseo personal", afirmó una venezolana consultada por la VOA al salir del lugar con solo, según se pudo observar, un paquete de papel higiénico, quien agregó que los precios "están bastante parecidos a los de afuera”.

Por su parte, otras personas que se encontraban esperando a las afueras, indicaron a la VOA que iban a solicitar empleo. 

Otros venezolanos que sí pudieron acceder a Megasis consultados por la VOA aseguraron que la oferta de productos va desde cauchos, pasando por hornos microondas, hasta ropa.

Si bien hay productos como crema para untar de chocolate a 1,5 dólares, hay otros artículos difíciles de costear para el venezolano con un ingreso mensual mínimo oficial de 3.05 dólares, al cambio oficial del día.

Un paquete de 8 de cereales pequeños cuesta 3 dólares, una barra completa de queso amarillo nacional cuesta 9 dólares y un kilo de salmón unos 30 dólares, según los ciudadanos consultados.

De acuerdo a la agencia AFP, el supermercado es propiedad de Etka, un consorcio operado por el Ministerio de Defensa iraní, aunque, según información oficial, se trataría de un acuerdo entre sectores privados de ambos países.

La idea es, según han asegurado funcionarios, que eventualmente se exporten productos venezolanos como minerales, frutas, café o incluso ganado al país persa.

Carolina's $ 5 market
¿Qué se puede comprar con cinco dólares en un mercado en Venezuela?
Según reporte de la inflación del Parlamento de abril, indicaron que la canasta básica alimentaria para una familia de cinco miembros se ubicó en unos 208 dólares.

La inauguración de este supermercado es otro paso más en la relación entre Irán y Venezuela. Este año, Irán ha enviado ayuda humanitaria y una flota de cinco buques petroleros para apoyar a la nación suramericana en medio de pandemia.

La alianza entre los dos países no ha pasado desapercibida en EE.UU. El secretario adjunto de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Michael Kozak, aseguró la semana pasada que cualquier presencia de la República Islámica en el hemisferio no es algo que Washington vea "muy favorablemente”. 

“Irán no va a salvar a Venezuela de la situación en la que se encuentra”, consideró Kozak.

(Con información de Luisana Solano y Adriana Nuñez Rabascall).