FILE PHOTO: Venezuelan migrants walk towards the border between Venezuela and Colombia during the coronavirus disease (COVID-19) outbreak, in San Cristobal
Migrantes venezolanos caminan hacia la frontera entre Venezuela y Colombia durante el brote de la enfermedad del coronavirus, en San Cristóbal. el 4 de noviembre de 2020.

La gran mayoría de las migrantes venezolanas trabajan informalmente en Colombia en medio de una inestabilidad laboral que vulnera derechos fundamentales como la salud, la educación y la vivienda, reveló el miércoles un estudio.

La investigación de la organización no gubernamental Cuso Internacional y de la Universidad Externado de Colombia con el apoyo del Gobierno de Canadá estableció que el 91,1% de las migrantes venezolanas tienen largas jornadas laborales por las que perciben ingresos inferiores a un salario mínimo mensual de 240 dólares.

"Las mujeres migrantes venezolanas trabajan más horas, devengan menos dinero. El 91,1% está en la informalidad pese a que tienen más nivel educativo que los hombres migrantes venezolanos e incluso que las mujeres colombianas", dijo a Reuters Alejandro Matos, director de Cuso International en Colombia.

"Hay una situación de violencia estructural contra la mujer migrante en Colombia que se evidencia en el aspecto laboral", agregó.

Los resultados de la investigación demostraron que mientras el ingreso mensual promedio de una mujer colombiana empleada formalmente es de 1,45 millones de pesos (400 dólares), el de una venezolana que trababa informalmente es de 785.000 pesos (215 dólares), por debajo del salario mínimo legal vigente.

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Colombia se convirtió en los últimos años en el domicilio de más de 1,72 millones de venezolanos, incluidas 844.000 mujeres, que huyeron de la crisis política, económica y social de su país bajo el Gobierno del presidente en disputa, Nicolás Maduro.

La mayoría se encuentra en Colombia de manera irregular y muchas sobreviven en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla vendiendo dulces en las calles, mientras que otras trabajan en seguridad, peluquerías, restaurantes, servicio doméstico o como vendedoras de almacenes.

En algunos casos enfrentan xenofobia y una estigmatización que las relaciona con la prostitución, según el estudio. La agencia de la ONU para los Refugiados dijo por separado que la violencia por motivos de género contra refugiados y migrantes venezolanos en Colombia aumentó un 40% durante los tres primeros trimestres del año en comparación con el mismo periodo de 2019.

"La calidad del empleo es mucho más bajo para las trabajadoras venezolanas", dijo el director del Observatorio del Mercado de Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia, Stefano Farné, quien destacó que "son las que más riesgos tienen de perder el empleo durante esta pandemia de coronavirus ya que trababan en sectores vulnerables".