En esta foto de archivo del seis de junio del 2018, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, durante una conferencia de prensa en la Organización de los Estados Americanos (OEA).
En esta foto de archivo del seis de junio del 2018, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, durante una conferencia de prensa en la Organización de los Estados Americanos (OEA).

ONU, NUEVA YORK - En medio de la crisis política que vive Venezuela, tras el reconocimiento de más de 50 países de la presidencia interina de Juan Guaidó, el gobierno en disputa de Nicolás Maduro ha centrado sus esfuerzos diplomáticos en la Organización de Naciones Unidas. 

En este organismo internacional siguen siendo reconocidos como el gobierno acreditado de Venezuela, en especial después de que países como Estados Unidos le retiraran sus credenciales diplomáticas, limitando su presencia en su territorio a 25 millas a la redonda de Columbus Circle en la ciudad de Nueva York, donde se encuentra la sede de la ONU.

En este lugar ejerce actualmente como embajador permanente de la Misión de la República Bolivariana de Venezuela, Samuel Moncada, quien también fue asignado por el gobierno en disputa de Nicolás Maduro, como embajador ante la Organización de Estados Americanos.

Ahora, Moncada no podrá desplazarse sin un permiso especial del departamento de Estado estadounidense, tras recibir la notificación que fuentes oficiales de la misión venezolana ante la OEA y ONU, han catalogado como “nuevas medidas unilaterales y sancionatorias”.

El pasado 14 de febrero el canciller en disputa, Jorge Arreaza, acompañado de los embajadores ante la ONU de Rusia, Siria, Corea del Norte, Cuba, Irán entre otros, anunció la formación de una coalición  que, según el funcionario, están “comenzando un trabajo colectivo de este grupo de países, en todas las instancias y en todos los organismos del sistema de Naciones Unidas, de las instancias multilaterales de este grupo de países (...) con quienes se va a ir organizando una estrategia y un plan", dijo sin entrar en detalles.

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Sin embargo, una carta identificada con el número 00050, filtrada a los medios de comunicación, que al parecer estaba dirigida a las misiones de varios países miembros de la ONU revela las posibles acciones y preocupaciones de este grupo.

Carta #00050

La carta número 00050 se refiere específicamente al proceso de certificación de credenciales de Naciones Unidas que se llevó a cabo el 17 de diciembre de 2018.  Las credenciales de todos los representantes de la Asamblea General, incluyendo la de Venezuela, fueron  “aprobadas sin un proceso de voto" y especifica que todas las credenciales fueron "debidamente presentadas y aceptadas, de acuerdo con la reglas y procedimientos de de la Asamblea General”.​

La delegada de Cuba, Ana Silvia Rodríguez, criticó la política de separación de familias del gobierno estadounidense.

​​Según esta carta, la acreditación de Venezuela está siendo retada por medio de “maniobras” que buscan poner bajo cuestionamiento la legitimidad de las credenciales de los representantes del gobierno venezolano.

La carta dice que las "maniobras" son parte de las acciones de un "golpe de estado que empezaron con la inconstitucional auto proclamación del diputado del Parlamento venezolano, que se ha respaldado en el abierto apoyo del gobierno de los Estados Unidos”.

Hasta la fecha el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, ha nombrado representantes diplomáticos ante varias naciones que reconocen su gobierno de transición.

Sin embargo, ante Naciones Unidas, según el vocero del Secretario General de la ONU Antonio Guterres, Stéphan Dujarric, no existe ninguna petición y la comunicación entre Guaidó y Guterres se ha limitado a una carta dirigida a el Secretario General por medio de Twitter del presidente interino pidiendo ayuda humanitaria y su respectiva respuesta formal de la secretaria general.

Guterres respondió en una carta a la que tuvo acceso Reuters, en la que explicaba que a pesar de que la ONU estaba preparada para "aumentar sus actividades en Venezuela", respecto a ayuda humanitaria y desarrollo, necesitaban del "consentimiento y la cooperación" del gobierno de Maduro para hacerlo. 

Países aliados en la ONU

Venezuela busca el apoyo de la Asamblea General para evitar cualquier acción que lleve al retiro de sus credenciales, así como alertan a miembros de la ONU de “las actuales amenazas de agresión militar en contra la soberanía, integridad territorial e independencia política de la República Bolivariana de Venezuela”.

En una segunda carta, número 00057, la Misión de Venezuela invitó a una reunión con el Canciller en disputa Jorge Arreaza, en sus oficinas en Nueva York el Viernes 22 de febrero a las 11:00 a.m. con representantes de Algeria, Angolam, Antigua y Barbuda, Azerbaiyán, Bangladesh, Barabados, Belice, Bielorrusia, Bolivia, Burundi, Camboya, China, Congo, Cuba, Corea del Norte, Dominica, Egipto, El Salvadoe, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Gambia, India, Indonesia, Irán, Kazajstán, Lao, Malasia, Mauritania, Mozambique, Birmania, Namibia, Nicaragua, Paquistán, Filipinas, Rusia, San Vicente y Granadinas, Sri Lanka, Sur Africa, Sudán, Surinam, Siria, Tanzania, Turquía, Uganda, Vietnam y Zimbabwe.

En el este documentó también piden su apoyo para apoyar una carta dirigida al Secretario General de la ONU expresando serias preocupaciones “acerca de la amenaza de usar la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de la República Bolivariana de Venezuela”. 

Con lo anterior hacen referencia a las repetidas afirmaciones del presidente estadounidense acerca de mantener todas las opciones sobre la mesa en relación a la situación de Venezuela.

La Voz de América no ha recibido confirmación de que esta carta se haya enviado al Secretario General. 

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Remoción de credenciales

Hasta el momento, no existe ningún proceso oficial, más allá de las comunicaciones emitidas por la Misión de Venezuela denunciado las acciones de un país miembro (Estados Unidos), para eliminar sus credenciales. Sin embargo, de buscarse, tendría que se aprobado por la Asamblea General, y hasta el momento no parece existir una mayoría para que esto suceda.

Aún si el gobierno interino decide si nombra o no a un representante, la petición tendría que llegar al Secretario General y ser considerada por un comité de credenciales de nueve miembros, dentro de este estarían Rusia, China y Estados Unidos, lo que generaría posiciones encontradas y un poca posibilidad de tener un resultado exitoso.

Reuters ha reportado que el FMI y el Banco Mundial podrían eventualmente decidir si apoyan o no a Guaidó, "a través de una encuesta a los países miembros que conforman sus respectivas juntas ejecutivas", según varios responsables de bancos y fondos.

"Estados Unidos es el país miembro más grande e influyente de ambas organizaciones”, informó Reuters. 

Algo que podría generar presión en el intento por establecer un representante de Juan Guaidó ante la ONU.