La familia Petrella Guaregua, de origen venezolano y residente en España, celebra la Navidad sin olvidar sus raíces. Sin embargo, la tradicional fiesta ha sido enriquecida por una fusión cultural y culinaria que, incluso, aprenden los más pequeños de la casa.

La gastronomía, punto de unión con Venezuela

Cherokys Guaregua fue cocinera en su país natal, por lo que conoce bien la preparación de los platos típicos de la Navidad. Explica que la gastronomía es clave para mantener sus tradiciones. Durante las fiestas navideñas, prepara platos como asado negro, pan de jamón, ensalada de gallina o hallacas. “Las hallacas llevan carne de ternera, pollo y cerdo. Se hace una masa con harina de maíz, y se extiende en la hoja, pero que quede delgadita. Nosotros somos de Oriente, y entonces le ponemos pasas y aceitunas. Las adornamos” comenta Cherokys a la Voz de América.

Para la familia, las celebraciones navideñas son sinónimo de unión familiar. Ahora, a miles de kilómetros de Venezuela, Cherokys explica que la cocina es lo que la conecta con la Navidad de su país: “Cuando hacemos hallacas nos reunimos todos en familia, y si hay alguien conocido que esté fuera de la zona que no pudo viajar y no haya podido estar con su familia, lo adoptamos”.  

Aunque en este hogar la gastronomía venezolana pone el principal sabor a la mesa, a la familia también le gusta disfrutar de comida italiana, ya que sus orígenes se remontan a ese país. De su país de acogida adoptaron la tradición de acompañar la comida con vino. Además, Cherokys expresa su deseo de aprender a cocinar platos españoles.

Los más pequeños, protagonistas de la Navidad

Nathalia Petrella, la más pequeña de la familia, explica que en la escuela le enseñaron varias tradiciones navideñas españolas, como la del “Tió”: “Es un tronco al que nosotros le cantamos y caen regalos”, explica. “Y el 6 de enero existe la tradición de los Reyes Magos, que cantan y te llenan de carbón”, añade.

Al igual que Nathalia, su hermano Mauricio también espera la Navidad con gran ilusión: “Me gusta la Navidad porque llega el niño Jesús, abrimos regalos… También por la reunión familiar”, comenta.

Una Navidad atípica

Sin embargo, esta Navidad será diferente a las anteriores, cuando la familia se reunía con el resto de familiares afincados en España. Este año, a causa de la pandemia de COVID-19, las fiestas se celebrarán bajo restricciones de movilidad para impedir el contagio del virus.

Aunque Cherokys reconoce que no ha sido un año fácil, se muestra agradecida por la vida y la salud: “Nos hemos apoyado mucho en la familia. Sobre todo, ha habido aprendizaje. Y estamos agradecidos con Dios porque estamos bien, estamos sanos no nos ha dado el COVID a ninguno de nosotros… Y siempre estaremos juntos, siempre unidos”.