Tanto el gobierno en disputa liderado por Nicolás Maduro, derecha como el gobierno interino encabezado por Juan Guaidó han expresado estar de acuerdo con el diálogo, pero no dieron mayores detalles de cuándo se iniciarían los encuentros en Barbados.
Representantes del gobierno interino que lidera Juan Guaidó y del mandatario en disputa Nicolás Maduro hablaron "cara a cara" en Noruega esta semana, como parte de una negociación que estaría en curso para lograr una salida a la severa crisis que sufre...

La mediación entre el gobierno encargado de Venezuela que lidera Juan Guaidó y representantes del gobierno en disputa de Nicolás Maduro que impulsa Noruega terminó sin acuerdo, pero algo quedó claro: pese a que persisten las posiciones hostiles, ambas partes aprueban el diálogo.

Tanto Guaidó como Maduro han dicho que se mantuvieron al tanto de la negociación, cuya segunda ronda transcurrió esta semana bajo perfecto hermetismo en Oslo.

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Pero no es todo. Maduro admitió que la iniciativa está andando desde hace tres meses, cuando el diplomático noruego, Dag Halvor Nylander, -experto en negociaciones difíciles como la que llevó al pacto de paz con las FARC de Colombia en 2016-, viajó a Caracas para acercarse a las partes en conflicto.

"Sí, hemos estado conversando en secreto desde hace tres meses", dijo Maduro el miércoles a la televisión local.

Y ahí mismo elogió el suceso: "Buena jornada", dijo al cierre de la negociación que había comenzado el lunes y que describió como "los diálogos de paz con la oposición".

"Creo en el diálogo. Nuestro camino es el diálogo, el respeto a la Constitución, la paz, la democracia. Nuestro único camino", señaló.

No obstante, el aparente entusiasmo de Maduro contrasta bastante con la prudencia del gobierno encargado: "La mediación será útil para Venezuela siempre que existan elementos que permitan avanzar en pro de una verdadera solución", dijeron en un comunicado.

 A Dios implorando

Maduro explicó que estuvo en contacto con la delegación que escogió y que preside su ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez. 

"Pido a Dios sus bendiciones para avanzar por el camino del entendimiento y la Paz", escribió también en Twitter.

"Desde la delegación del gobierno del presidente Nicolás Maduro seguiremos trabajando por la paz, la concordia, la democracia y la defensa de nuestra Constitución", escribió Rodríguez en su cuenta de Twitter.

El mandato de Maduro es rechazado por Estados Unidos y más de 50 naciones del mundo. Lo apoyan el alto mando militar y un grupo de países como Rusia, Cuba y China.

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Los aliados de Maduro respaldan la negociación en Noruega. Países como Estados Unidos y Perú no descartan la iniciativa, pero han pedido prudencia, alegando que en otras ocasiones no ha funcionado el diálogo, que Maduro lo habría utilizado solo como parte de su plan para perpetuarse en el poder.

Guaidó apoya el diálogo, pero pide seguir en las calles

Desde el banco del gobierno encargado, es claro que la intención de dialogar está también en pie, pero desde la perspectiva de que hayan soluciones reales en el corto plazo. No hay tiempo para demoras, dicen.

"Queremos llegar a una solución al conflicto y estaremos presentes en cualquier negociación", dijo el miércoles Guaidó a Fox. "No hubo un acuerdo inmediato, por lo que la oportunidad que tenemos hoy es de permanecer en las calles", aseguró.

La misma posición manifestó su embajador en EE.UU., Carlos Vecchio en entrevista con CNN.

"Aquí hay varias partes de la comunidad internacional y a todas (las negociaciones) que nos han llamado hemos ido, no solo Noruega, sino el Grupo de Contacto Internacional, el Grupo de Lima, México, Uruguay, a decirles lo mismo: nosotros queremos buscar una solución a la crisis en Venezuela porque están muriendo personas".

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Pero advirtió, que la salida pasa "por la salida de Maduro" y la convocatoria de elecciones "sin Maduro en el poder".

"No estamos para perder el tiempo", aclaró Vecchio.

De hecho, el embajador de Guaidó ante el Grupo de Lima, Julio Borges, dijo el miércoles que la próxima semana solicitarán al grupo medidas más fuertes contra Maduro "y la cúpula que lo sostiene".

Al parecer, la negociación ha despertado esperanza en miembros de la Iglesia Católica en Venezuela, como al Cardenal Arzobispo Metropolitano de Mérida y Administrador Apostólico de Caracas, Baltazar Porras.

Se esperan nuevos pasos en la búsqueda de soluciones, como la cita, el 3 de junio en Nueva York en la que participarán el Grupo de Contacto Internacional y el Grupo de Lima, muy activos en el caso de Venezuela. Está previsto que asistan los cancilleres de Canadá, Chile y Perú, por parte del Grupo de Lima, y la jefa de la diplomacia europea Federica Mogherini, así como los ministros de Relaciones Exteriores de Portugal y Uruguay, por parte del Grupo de Contacto.

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Precaución a la lengua

Si siguen o no los diálogos, una tarea dura la tendrán los medios, toda vez que al parecer Noruega ha pedido a las partes que no hablen de lo que pasa en la mesa.

Algo similar ocurrió en La Habana años atrás, cuando el mismo diplomático noruego, Halvor Nylander, sirvió de garante durante más de tres años de negociaciones entre el gobierno colombiano del expresidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC. Noruega se limitó entonces a leer un comunicado de prensa al término de cada ronda sin que otros detalles salieran de la mesa.

"Costó mucho llegar a Noruega. Varios meses. Hay que seguir prudentes", dijo Maduro el miércoles.

"Noruega nos pide precaución a la lengua", señaló.

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