La Voz de América entrevistó a 3 madres venezolanas para conocer de cerca cómo hacen para continuar con la educación con sus hijos desde casa.
La Voz de América entrevistó a 3 madres venezolanas para conocer de cerca cómo hacen para continuar con la educación con sus hijos desde casa.

CARACAS - Estudiantes venezolanos de todos los niveles educativos se han visto obligados a seguir con su formación desde casa tras decretarse el estado de alarma por el coronavirus. 

Se cumplen tres semanas de cuarentena nacional y los alumnos de escuelas y liceos siguen realizando sus actividades académicas, ahora de manera virtual.

Esta medida tomó por sorpresa a colegios públicos y privados de Venezuela, que debieron definir una estrategia de contingencia de emergencia para acatar el decreto nacional, sin perder su cronograma escolar. 

La rutina sigue para todos aunque la situación ha obligado a adaptarse, tanto a los profesores como a los alumnos y también a los padres, que han tenido que adaptar su propio trabajo o teletrabajo a la formación de sus hijos intentando que el caos no se adueñe del hogar. 

Es por eso que la Voz de América entrevistó a 3 madres venezolanas para conocer de cerca cómo hacen para continuar con la educación de sus hijos desde casa.

El pequeñito de Gianinna hace su tarea. Caracas, Venezuela. Foto: Cortesía.

Gianinna Bruschi, madre de tres hijos que cursan estudios de preescolar y primer grado, cuenta a la VOA cómo es su experiencia.

Es licenciada en educación inicial, gracias a esto, cuenta que se le hace mucho más fácil ayudar a los niños con las actividades, pero afirma que conoce muchos casos de padres que esta situación se les torna muy complicada, pues no es a lo que están acostumbrados. “No es lo mismo ayudarlos en una tarea, que tener que hacer todo con ellos”, agrega.

Dice que tiene dos niños en preescolar a los que les mandaron todos los libros a la casa y asignaron tareas. “Generalmente se tardan 30 minutos, máximo una hora al día para las actividades y de esas tareas, hacen tres o cuatro, y leen una página de algún libro”.

“El de primer grado sí pasa de dos a tres horas haciendo tareas, estudiando. Tiene todos los libros en casa, mandaron cronograma, y tiene actividades en linea para español y otra plataforma para las clases de inglés, en donde les hacen exámenes”, explicó Gianinna.

Para hacerlo de forma más funcional y didáctica posible, desde el primer día las madres tratan de que los niños sigan un horario y, aunque no se levantan temprano como para ir a la escuela, por las mañanas estudian y hacen las tareas que los profesores les mandan por correo o por las plataformas virtuales, y luego de hacerlo pueden jugar el resto del día o aprovechar para aprender cosas nuevas.

Los jóvenes con los que conversó la Voz de América se mostraron optimistas de que con el apoyo de todos se podrá salir de esta situación más temprano que tarde, a pesar de que eso implique atrasarse un poco en los estudios.
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El hijo de María practica guitarra durante la cuarentena. Foto: Cortesía


Maria Ponte es otra de madres a las que ha tocado ver a sus dos hijos estudiar desde casa. Mariana que está en cuarto año de bachillerato, y Mario, que está por comenzar la universidad.

Cuenta que para Mariana ha sido un poco difícil, pues es bastante la cantidad de tarea que le mandan y a veces se siente y se ve muy saturada. Pero agradece que sea así, de lo contrario piensa que ella pudiera pasar todo el día en redes sociales, confiesa la madre.

“Ella ha estado 'fajada' [ocupada] desde el primer día haciendo tareas. Es muy aplicada con las asignaciones que les han mandado. Han hecho tareas de matemática, física, exámenes, trabajos en grupo y hasta diálogos en francés online han tenido. Cada profesora manda sus ejercicios", expone Ponte.

Las tareas llegan de todas las materias para que no se pierdan nada en la medida de lo posible, explica esta madre, quien agrega que los contenidos que recibe su hija ocupan prácticamente una jornada normal de colegio.

Maria también explica que su hijo mayor estaba por comenzar la universidad y que se siente desesperado al no saber cuándo todo volverá a la normalidad.

“Él pasa el día en la casa tocando guitarra y en sus clases online de inglés con eso se distrae un poco, pero dice que está loco por salir, por ver a sus amigos, y por supuesto, por comenzar su nueva etapa académica”.

La gran mayoría de los niños y adolescentes están encantados de pasar el día en pijama y estudiar con sus padres porque les puede resultar más fácil hacerlo desde casa. Sin embargo, otros prefieren la rutina del colegio porque, ante cualquier duda, las maestras lo aclaran todo.

La pequeña de Carolina dibuja durante el aislamiento. Foto: Cortesía.

Carolina Alcalde, madre de Amanda de 3 años, cuenta cómo hace para continuar con la educación de su niña en casa, que a pesar de ser pequeña, entiende y también le afecta todo lo que pasa.

“Para continuar con los hábitos de Amanda seguimos la rutina que mandaron sus profesoras del colegio. Tenemos un cronograma de actividades y tareas semanales. Estas dos últimas semanas han mandado la guía de instrucciones.”

Carolina comenta que para ella es muy difícil ser rigurosos con la rutina en la casa, ya que no es lo mismo que cuando están en el colegio. 

“En mi caso tengo que estar teletrabajando todo el día y ella demanda mucha atención entonces no es nada fácil llevar las dos cosas en paralelo.”

El teletrabajo se ha convertido en rutina para muchos padres, lo que requiere de la mayor parte de su tiempo y no puedes estar al cien por ciento dedicados a sus hijos.

"Llevar los oficios de la casa, mi trabajo y los estudios de Amanda es duro. El colegio también manda actividades extra curriculares para que la niña no se aburra y no pierda tanto su rutina educativa”, comenta Carolina, sin dejar de mencionar que el papel de las profesoras también es una tarea retadora.