A disinfectant dispenser is seen at the lower house of German parliament, Bundestag, ahead of a session on the outbreak of the…
La compañía holandesa NoSoapCompany quiere que los dispensarios públicos de desinfectantes sean cada vez más atractivos para la gente.

Tanto la Organización Mundial de la Salud como los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades en Estados Unidos, defienden la higiene de manos como la manera más rentable y efectiva de limitar la propagación de cualquier contagio.

En Europa, la compañía holandesa NoSoapCompany ha lanzado una campaña en todo el continente para hacer que los dispensadores de desinfectante sean un elemento permanente en los edificios públicos. 

La unidad higiénica de manos de alta tecnología, HYiGO, se conecta a la nube a través de la modalidad Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), dijo la empresa en un comunicado.

“El dispositivo envía una señal cuando hay que reemplazar el desinfectante o cuando hay que cargar la batería. También ofrece datos de uso relevantes que pueden ofrecer a los empresarios e instituciones perspectivas valiosas”, anuncia la promoción de la campaña.

En Holanda los dispensadores inteligentes han estado, principalmente, en hospitales, y en el Aeropuerto Schiphol, entre otros, pero la crisis de la pandemia de coronavirus ha aumentado toda su demanda en el continente.

Según cifras de la compañía, “en las próximas semanas, 2.000 nuevos dispositivos entrarán en el mercado europeo”.