Familias sirias desplazadas, que huyen de la violencia después de la ofensiva turca en Siria, reciben ayuda en el campamento de refugiados de  Bardarash en las afueras de Dohuk, Irak, el martes, 22 de octubre, de 2019.
Familias sirias desplazadas, que huyen de la violencia después de la ofensiva turca en Siria, reciben ayuda en el campamento de refugiados de Bardarash en las afueras de Dohuk, Irak, el martes, 22 de octubre, de 2019.

Turquía no reanudará su ofensiva contra los combatientes kurdos sirios en el noreste de Siria, anunció el Ministerio de Defensa turco, después de acuerdos separados con Estados Unidos y Rusia.

En su lugar, Siria y Turquía desplegarán fuerzas en el noreste sirio para sacar de la frontera a los combatientes de la milicia kurda YPG, como acordaron Moscú y Ankara en una reunión entre sus presidentes Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan.

Turquía considera al YPG como un grupo terrorista por sus vínculos con militantes kurdos que libran una guerra de insurgencia en el sureste de Turquía.

Según el ministerio, Estados Unidos afirmó que los combatientes kurdos sirios habían completado su retirada de las zonas invadidas por Turquía a principios de mes, tras expirar el martes por la noche una tregua de cinco días para permitir su salida.

El acuerdo del martes respalda el regreso a la frontera de las fuerzas del presidente sirio, Bashar al-Assad, junto a tropas rusas, reemplazando a las tropas estadounidenses que habían patrullado la zona durante años.

De acuerdo con este pacto, Turquía mantendrá el control de la región que controla desde su incursión, una zona de unos 120 kilómetros a lo largo de la frontera siria-turca que se adentra unos 30 kilómetros en suelo sirio.

La policía militar rusa y la guardia fronteriza siria comenzarán a mantener a partir de este miércoles al YPG a por menos 30 kilómetros de la frontera turca.

Rebeldes sirios apoyados por Turquía saludan el 22 de octubre de 2019 cerca de la frontera entre Siria y Turquía.

Seis días después, las fuerzas rusas y turcas, conjuntamente, comenzarán a patrullar una franja territorial más estrecha de 10 kilómetros que Ankara ha perseguido durante mucho tiempo en el noreste de Siria.

“En este punto, ya no es necesario lanzar una nueva operación además de la presente en la zona”, explicó el ministerio de Defensa turco.

Sin embargo, el canciller turco, Mevlut Cavusolgu, dijo que las fuerzas turcas “neutralizarán” a cualquier combatiente kurdo sirio que encuentren en las zonas controladas ahora por Ankara.

Cavusolgu añadió que el acuerdo con Rusia se mantendrá hasta que se encuentre una solución política duradera para Siria, y las zonas fronterizas se administrarán de forma local, en su mayoría por sirios árabes.

Reacción de Estados Unidos

El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó este miércoles en un mensaje de Twitter su satisfacción por la situación en la frontera entre Siria y Turquía.

“Gran éxito en la frontera Turquía/Siria. ¡Se creó la zona de seguridad! La tregua se mantuvo y las misiones de combate terminaron. Los kurdos están seguros y han trabajado muy bien con nosotros. Los prisioneros del (grupo terrorista) Estado Islámico están seguros”.

Trump añadió que haría una declaración a las 11 de la mañana de este miércoles desde la Casa Blanca.

El martes, el vicepresidente Mike Pence expresó su apoyo al establecimiento de la zona de seguridad.

"Podríamos estarle dando una oportunidad a la comunidad internacional de establecer una zona de seguridad entre Turquía y la población kurda en Siria que aseguraría la paz y la seguridad”, dijo Pence en un acto de la Fundación Heritage en Washington.

La Unión Europea no ve con buenos ojos la zona de seguridad.

En Estrasburgo, Francia, los legisladores de la Unión Europea condenaron este miércoles la ofensiva de Turquía en el noreste de Siria y prepararon el terreno para nuevas sanciones financieras contra Ankara.

Los gobiernos del bloque han protestado por la incursión de Turquía, pero están divididos en cómo responder. Los legisladores no tienen voz directa en la política exterior de la Unión Europea, pero sí el poder de recortar fondos a Turquía.

Un diplomático europeo de alto rango calificó las acciones de Ankara de “un “duro golpe para la OTAN”.

"Demandamos que Turquía se retire inmediatamente de Siria”, dijo el legislador alemán de centro derecha Michael Gahler, en nombre de la mayor agrupación política en la asamblea europea.

Un proyecto de resolución que adoptarán los legisladores europeos el jueves tiene el respaldo de todos los grupos políticos en la asamblea y alienta a tomar medidas económicas apropiadas contra Turquía.

Con información de AP y Reuters