FILE PHOTO: Russian opposition leader Navalny attends a rally to demand the release of jailed protesters in Moscow
ARCHIVO - El líder opositor ruso Alexei Navalny durante una concentración para exigir la liberación de manifestantes encarcelados en Moscú. Septiembre 29 de 2019.

MOSCÚ - El líder de la oposición rusa Alexey Navalny dice que las autoridades de Moscú han pedido formalmente a un tribunal ruso que lo encarcele por violar los términos de su libertad condicional que se remonta a una sentencia suspendida en 2015, el más reciente giro en un largo drama político entre la figura de la oposición y el Kremlin.

Navalny hizo el anuncio desde Alemania, donde ha pasado los últimos 4 meses recuperándose de un ataque con veneno en agosto llevado a cabo mientras viajaba por Siberia.

Navalny argumenta que el ataque fue llevado a cabo por los Servicios Federales de Seguridad de Rusia por orden del presidente Vladimir Putin, un cargo que hizo nuevamente con respecto a la solicitud del tribunal.

“Putin está tan furioso que sobreviví al envenenamiento que obligó al Servicio Penitenciario Federal Federal a acudir a los tribunales y exigir que cambiaran mis sentencias suspendidas por una real”, tuiteó Navalny. 

Los documentos judiciales publicados en línea confirmaron la medida. 

Audiencia de última hora para libertad condicional

Las noticias del martes no sorprendieron del todo.

El mes pasado, el servicio penitenciario de Rusia ordenó a Navalny que asistiera a una audiencia de libertad condicional o se arriesgara a la cárcel por no regresar antes de que expiraran los términos de su sentencia suspendida.

Las autoridades penitenciarias justificaron la medida citando un artículo de la revista médica británica Lancet que afirmaba que Navalny se había recuperado efectivamente de una cepa del agente nervioso militar Novichok en octubre, lo que le dio tiempo más que suficiente para comparecer ante su oficial de libertad condicional en Moscú. 

“De esta manera, el convicto que cumple una sentencia suspendida no ha cumplido con los requisitos ordenados por el tribunal que le fueron impuestas”, se lee en el anuncio.

La maniobra legal parecía tener como objetivo disuadir a Navalny de regresar a Rusia para reanudar sus actividades políticas, lo que ha insistido en que hará una vez que se recupere por completo.

Si un juez falla a favor de la solicitud del estado, Navalny enfrenta una posible condena de 3,5 años en prisión.

En su reacción el martes, Navalny señaló que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos había dictaminado que la condena de 2015 por cargos de corrupción tenía motivaciones políticas como parte de una campaña para mantenerlo fuera de la vida política electa.

Lo que sugiere aún más la naturaleza política de la última medida: la solicitud de los funcionarios de la prisión llegó el 28 de diciembre del año pasado, solo dos días antes de que la libertad condicional de Navalny expirara definitivamente.