Un acuerdo de libre comercio abarcaría todo, desde los servicios financieros y las reglas de origen hasta los aranceles, las normas sobre ayudas estatales y la pesca, aunque el alcance y la secuencia de cualquier pacto futuro debe ser discutido aún.
Un acuerdo de libre comercio abarcaría todo, desde los servicios financieros y las reglas de origen hasta los aranceles, las normas sobre ayudas estatales y la pesca, aunque el alcance y la secuencia de cualquier pacto futuro debe ser discutido aún.

Reino Unido fijó diciembre de 2020 como plazo para sellar un nuevo acuerdo comercial con la Unión Europea, apostando a que las perspectiva de otro Brexit al borde del precipicio fuerce a Bruselas a moverse más rápido de lo normal para cerrar un pacto.

El primer ministro, Boris Johnson, usará su control sobre el Parlamento para bloquear cualquier extensión del periodo de transición del Brexit más allá de 2020, su movimiento más osado desde el arrollador triunfo en las elecciones del jueves, y que espantó a los mercados financieros.

“Nuestro programa dejó claro que no extenderemos el período de implementación (transición) y que el nuevo proyecto de Ley de Acuerdo de Retirada prohibirá legalmente que el gobierno acepte cualquier extensión”, dijo el martes un alto cargo del gobierno.

Al ser preguntado sobre si el gobierno legislará para descartar cualquier prórroga de la transición más allá de 2020, uno de los ministros más importantes del gabinete, Michael Gove, dijo: “Exactamente, absolutamente”.

Cuando abandone la UE el 31 de enero, Reino Unido entrará en un período de transición en el que seguirá siendo miembro del bloque en todo menos en el nombre, mientras las partes intentan llegar a un acuerdo sobre su relación tras el Brexit.

“Con absoluta claridad en el cronograma en el que estamos trabajando, Reino Unido y la UE serán capaces de entenderse”, dijo el portavoz de Johnson.

Un acuerdo de libre comercio abarcaría todo, desde los servicios financieros y las reglas de origen hasta los aranceles, las normas sobre ayudas estatales y la pesca, aunque el alcance y la secuencia de cualquier pacto futuro debe ser discutido aún.

La libra esterlina se desplomaba un 1.35%, a 1.3154 dólares, y a 84.59 peniques frente al euro, niveles en los que operaba antes de quedar clara la contundente victoria de Johnson en la noche del jueves, dando paso a fuertes ganancias. La libra ha perdido más de un 2% desde su máximo postelectoral por encima de 1.35 dólares.

Al consagrar en una ley su promesa de campaña de no extender el período de transición más allá del próximo diciembre, Johnson reduce a sólo 10-11 meses el tiempo disponible para cerrar un acuerdo comercial, y posiblemente mucho menos por el calendario que se necesita para la aprobación parlamentaria en Reino Unido y la UE de cualquier pacto.

Johnson y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von Der Leyen, acordaron en una llamada telefónica el martes trabajar con “gran energía” para tener un acuerdo listo antes del plazo, dijo el portavoz del primer ministro.

La UE espera poder comenzar las negociaciones comerciales con Londres en marzo, mientras que los británicos dijeron que aspiran a empezar lo antes posible.