"Yo soy el testimonio de que hay un Dios grande", exclamó en medio de lágrimas Floribeth Mora, la mujer que superó un aneurisma cerebral con sus oraciones.
"Yo soy el testimonio de que hay un Dios grande", exclamó en medio de lágrimas Floribeth Mora, la mujer que superó un aneurisma cerebral con sus oraciones.

Una humilde mujer de Costa Rica narró cómo se produjo el milagro que hoy, dos años después, la tiene viva y que llevará a los altares a Juan Pablo II.

El Vaticano confirmó este viernes que tanto Juan Pablo II y Juan XXIII serán proclamados santos de la iglesia Católica con lo que serán elevados a los altares mayores y al culto universal.

El anuncio, fue luego de que el papa Francisco firmó un decreto a través del cual reconoce el segundo milagro atribuido a Juan Pablo II como lo estipula la norma vaticana.

Lo que llamó la atención es que Francisco también decidió canonizar a Juan XXIII, quien fue papa desde el 28 de octubre de 1958 hasta el 3 de junio de 1963, sin que se le haya anunciado un segundo milagro.

Sobre el segundo milagro de Karol Wojtyla, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi informó que efectivamente se trata de una mujer de Costa Rica, quien inexplicablemente se recuperó de una aneurisma cerebral justo el día en que el Papa polaco fue beatificado, el 1 de mayo de 2011.

"Lumen Fidei"
"Lumen Fidei"

​​Hace unos días se anunció el reporte de un consejo de médicos del Vaticano, quienes certificaron que no existía explicación científica para la sanación de dicha mujer de quien se mantiene en reserva su identidad.

La fecha de canonización todavía no ha sido estipulada, pero se considera que será este año en el Día de la Inmaculada Concepción, el próximo 8 de diciembre.

Floribeth Mora, es ama de casa de un barrio marginal de San José de Costa Rica. Compareció ante los medios de comunicación y narró cómo se alivió del aneurisma cerebral que, a juicio de los médicos, le iba a causar la muerte.

En la intervención fue acompañada por el esposo Edwin Arce, la familia y el arzobispo de San José, Hugo Barrantes. En medio de sollozos, la humilde mujer compartió la experiencia de sanación. A pesar de los medicamentos que la mantenían en sueño profundo, pudo ver por televisión la beatificación de Juan Pablo II. "Al siguiente día, cuando me desperté y vi una revista en la conmemoración de la beatificación, y escuché una voz que me dijo: 'levántate, no tengas miedo.”

Los fuertes dolores de cabeza desaparecieron y en los siguientes exámenes no había rastros de la lesión. Los cirujanos de San José, Costa Rica, dijeron no encontrar explicación alguna de lo ocurrido.

"El 11 del 11 del 2011 la gran sorpresa es que el reporte médico indicó que todo era normal, no haba aneurisma ni lesión cerebral", dijo el médico Alejandro Vargas.

Según Mora, la curación es un milagro concedido por Dios a través de la intercesión de Juan Pablo II, a quien ella considera "un santo aun cuando estaba vivo".

"No vean a esta mujer, vean la realidad. Las explicaciones médicas no existen. Yo soy el testimonio de que Dios existe y que él es muy grande. Dios está presente y no me bendijo a mí, bendijo a Costa Rica y al mundo entero", puntualizó la señora Mora.
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