Nigerian teacher, Jackson Adesanya, writes notes on the blackboard in the makeshift classroom for the children of Sagbo Kodji…
El maestro Jackson Adesanya, imparte clases presenciales en Lagos, la capital de Nigeria, después de que las autoridades establecieran el confinamiento para prevenir el contagio por COVID-19. Abril 25 de 2020.

MIAMI, FLORIDA - Los gobiernos “deberían reconocer el impacto de la pandemia en la educación”, alertó este lunes la organización Human Rights Watch (HRW por sus siglas en inglés).

Tras un análisis de la investigadora Elin Martínez sobre importantes foros internacionales acaecidos en las últimas semanas, la organización defensora de los derechos humanos dijo que además de estar en el centro de las agendas mundiales, el impacto de COVID-19 en la educación debe ser una prioridad.

Se sabe que la pandemia no destruyó las escuelas, apunta HRW, pero “ha debilitado muchos sistemas educativos, poniendo a prueba su capacidad de respuesta ante emergencias, incluida su capacidad de adaptación sin causar nuevas formas de exclusión”.

Según el organismo internacional, han salido a la luz informes de que muchos niños “no participaron en ninguna educación formal en los casi 190 países que ordenaron el cierre de escuelas en respuesta a la pandemia”.

Aunque se esclarece cada día más la cantidad de cuántos millones de estudiantes han sido afectados durante los cierres en los últimos meses, este fenómeno “era totalmente previsible”, afirmó HRW.

Lucero Pardo, nursing assistant and housewife, and her son Dilan Sanabria Pardo. They are both Colombian.
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Durante la pandemia, docentes y familias de estudiantes venezolanos migrantes y colombianos, han tenido que aprender y enseñar, a través del internet

“En muchos países, el despliegue desordenado del aprendizaje en línea, acompañado de una respuesta tecnológica ha exacerbado las desigualdades de aprendizaje, porque muchos gobiernos no tienen las políticas, los recursos o la infraestructura para implementarlo de manera totalmente inclusiva”, asevera el análisis.

Tras la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible –una política participativa de la ONU-, los informes de HRW han destacado “la exclusión sistemática de niños con discapacidades, refugiados y niños migrantes”.

HRW explicó que también entran en la exclusión jóvenes gays, lesbianas, bisexuales y transgénero (LGBT) y que como entidad ha identificado qué políticas y prácticas están causando el mayor daño.

Por tanto, HRW instó a los gobiernos a “invertir y distribuir adecuadamente mayores recursos para fortalecer los sistemas de educación pública inclusiva, eliminar rápidamente políticas y prácticas discriminatorias y adoptar planes para corregir el problema”.