Un judío ultraortodoxo transita en Ramat Shlomo, un asentamiento religioso judío en un área de Cisjordania anexada por Israel a Jerusalén.
Un judío ultraortodoxo transita en Ramat Shlomo, un asentamiento religioso judío en un área de Cisjordania, controlada por Israel.

AMMAN, JORDAN – Gobiernos de los países árabes han advertido a Israel que los planes de anexar los territorios de Cisjordania desatarán violencia e inestabilidad regional. La anexión unilateral podría ocurrir este 1ro de julio, pero países europeos, Naciones Unidas, la Liga Árabe y líderes del Partido Demócrata han dicho que la medida afectaría las posibilidades de alcanzar la paz entre Israel y los palestinos.

Jordania es solo uno de los dos países árabes, junto a Egipto, que han firmado tratados de paz con Israel y que apoyan una solución de dos estados para la crisis israelí.

El reino de Jordania le ha dejado claro a Israel que se arriesga a una severa respuesta por tan siquiera una anexión limitada de territorios de Cisjordania. Ha amenazado con anular o degradar su acuerdo de paz con Israel de 1994, si se procede con la anexión. El Rey AbdullahII ha expresado sus preocupaciones sobre las posibles consecuencias a líderes europeos y a Washington, donde es muy respetado como un clave aliado de Estados Unidos en la región.

El analista jordano, Osama Al Sharif, dijo a la Voz de América que el plan del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, es “muy divisivo” no sólo entre la sociedad y la comunidad de seguridad israelí, sino también entre la administración estadounidense y otros lugares.

"Es una lata de gusanos y la gente se pregunta por qué Netanyahu tomaría un paso tan controversial cuando Israel sigue siendo una fuerza de ocupación en control de Cisjordania, y sigue siendo tratado como un estado normal por Europa y el resto del mundo”, dijo Al Sharif. “¿Por qué tomar ese riesgo de posibles sanciones, especialmente de Europa, por violar los Acuerdos de Ginebra y resoluciones internacionales?”.Al Sharif adviertió que incluso una anexión limitada inicial de uno o dos asentamientos judíos en Cisjordania pondría en peligro las mejoradas relaciones entre Israel y las potencias árabes del Golfo, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.

"La postura del Golfo: la normalización iba avanzando progresivamente a puertas cerradas y ahora están en conflicto, están trabadas. No pueden permitir la anexión y continuar la normalización con Israel, agregó.

Pero el analista de Medio Oriente, Theodore Karasik, de Gulf State Analytics, le dijo a la VOA que a pesar de la condena pública a la anexión por parte de los emiratos o Arabia Saudita, estos estados árabes en el Golfo posiblemente querrían mantener sus lazos con Israel.

"Irán es uno de los motivadores claves en esta política, porque la idea es que los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita e Israel son mucho más formidables contra Irán. La amenaza a largo plazo de misiles iraníes, más un programa nuclear, los pone nerviosos”, dijo.

Estos países comparten preocupaciones sobre las crecientes actividades militares iraníes en la región.