Boris Johnson, candidato favorito para reemplazar a la primera ministra Theresa May y cuya intervención en la campaña del referéndum fue decisiva para la victoria del Brexit, deberá comparecer ante el tribunal para responder a acusaciones de “mala cond...
Boris Johnson, candidato favorito para reemplazar a la primera ministra Theresa May y cuya intervención en la campaña del referéndum fue decisiva para la victoria del Brexit, deberá comparecer ante el tribunal para responder a acusaciones de “mala cond...

Un tribunal de Londres decidió el miércoles convocar al excanciller Boris Johnson, candidato favorito para reemplazar a la primera ministra Theresa May, acusado de haber mentido deliberadamente durante la campaña del referéndum de 2016 sobre el Brexit.

Los abogados del hombre de negocios británico Marcus Ball acusan a Johnson, ferviente defensor del Brexit, de haber mentido deliberadamente en 2016, cuando era alcalde de Londres, al afirmar que Reino Unido enviaba 350 millones de libras (440 millones de dólares, 400 millones de euros) semanales a Bruselas.

Johnson, cuya intervención en la campaña del referéndum fue decisiva para la victoria del Brexit por 52%, deberá comparecer ante el tribunal para responder a acusaciones de “mala conducta en cargo público” durante una audiencia preliminar que determinará si el caso tiene que ser juzgado, decidió la jueza Margot Coleman.

La fecha de la comparecencia no fue anunciada. “Reino Unido nunca envió o dio 350 millones de libras por semana”, había afirmado uno de los abogados de Ball, Lewis Power, al defender el caso, el pasado jueves ante el tribunal londinense de Westminster Magistrate.

Johnson “sabía que esa cifra era falsa” y “sin embargo, optó por repetirla, una y otra vez”, afirmó. “La democracia exige un liderazgo responsable y honesto por parte de las personas que ocupan funciones públicas”, agregó.

El político, que aparece como gran favorito entre los 11 candidatos declarados para reemplazar a May en las riendas del Partido Conservador y el gobierno, niega estas acusaciones.

Su abogado, Adrian Darbishire, afirmó que la acusación es inapropiada y que se trata de una maniobra “política”.