People have their temperatures checked amid concerns over the spread of the COVID-19 coronavirus at the immigration post in…
En un control de inmigración en Myawaddy, Birmania, cerca de la frontera tailandesa, funcionarios toman la temperatura a quienes arriban al lugar, como medida para reducir el riego de contagio.

MIAMI, EE.UU. - El editor birmano Zaw Ye Htet fue condenado a dos años de cárcel por publicar información sobre una muerte por el nuevo coronavirus en el sureño estado de Karen, en un informe que fue calificado de “inexacto” por las autoridades del país.

Este viernes el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés) instó al gobierno de Birmania a liberar inmediatamente al comunicador.

Ye Htet, que dirige el portal de noticias en línea Dae Pyaw, fue arrestado por las fuerzas del orden el 3 de mayo.

El pasado miércoles, 20 de mayo, el comunicador resultó sentenciado bajo el Artículo 505 (b) del código penal, que prohíbe la difusión de información que podría "causar miedo o alarma al público", según los informes compilados por el CPJ.

La organización llamó al gobierno del presidente Win Myint “a dejar de usar leyes vagas y abusivas contra periodistas”.

"Los periodistas nunca deberían ser encarcelados por sus noticias, particularmente durante una emergencia de salud global", dijo Shawn Crispin, representante principal del CPJ en el sudeste asiático.

El CPJ asegura que envió un correo electrónico a la oficina del fiscal general de Birmania para comentar el caso, pero no recibió una respuesta inmediata.

Recientemente los legisladores birmanos comenzaron a fraguar una ley que facultaría a las autoridades para procesar penalmente a los periodistas por causar "pánico público" a través de sus informes de noticias sobre la COVID-19.

El 18 de mayo se presentó ley a la Cámara Baja del Parlamento birmano que, de aprobarse, expondría a los ciudadanos a penas de prisión de hasta seis meses y multas de hasta 500.000 kyats (356 dólares) para los condenados, denunció la organización Human Rights Watch en un comunicado citado por el CPJ.