Michelle Bachelet, alta comisionada de las Naciones Unidas para Derechos Humanos.
Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para Derechos Humanos, durante una sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Suiza, el 27 de febrero de 2020.

GINEBRA, SUIZA - La Alta Comisionada de Naciones Unidos para Derechos Humanos advirtió que el COVID-19 amenaza la paz y el desarrollo alrededor del mundo. Michelle Bachelet pidió acción para proteger a las poblaciones más vulnerables del mundo durante la apertura de la 44 Sesión Ordinaria del Consejo de los derechos Humanos de Naciones Unidas.

La jefa de los derechos humanos de Naciones Unidas dice que la pandemia ha cambiado sustancialmente el escenario de los derechos humanos en el mundo y ha profundizado las desigualdades.

Bachelet mencionó a minorías raciales y étnicas, así como poblaciones indígenas entre las más victimizadas por el avance del mortal virus. Agregó que esto es especialmente cierto en el caso de las personas de ascendencia africana quienes, dijo, continúan enfrentando discriminación y oportunidades desiguales en muchos aspectos, incluyendo la educación y el empleo.

Bachelet expresó su preocupación por reportes de aumento en la estigmatización, discriminación y el discurso de odio contra minorías e inmigrantes en países como Sri Lanka, India, Bulgaria, Haití, Irak y Pakistán. Exigió acción urgente para erradicar las acciones injustas y violentas por personal del cumplimiento de la ley y la erradicación de la discriminación racista sistémica vista en muchos países.

“La discriminación mata. Negarle a la gente sus derechos sociales y económicos, mata. Y estas muertes y daños afectan a toda la sociedad”, dijo Bachelet. “El COVID-19 es como un arma termodirigida que expone, y es propulsada por, fallas sistémicas para garantizar los derechos humanos. Sin acciones naciones e internacionales rápidas, la pandemia acabará con las esperanzas de librar las Metas de Desarrollo Sostenible para el 2030”.

Bachelet critica a algunos países, como Rusia, China y Egipto, por usar el COVID-19 como una excusa para reprimir a periodistas y las libertades de expresión y reunión. Advierte que la pandemia está profundizando las amenazas regionales a la paz. Bachelet indicó además que los derechos humanos y la situación humanitaria en países en conflictos bélicos como Yemen y Siria está empeorando al aumentarse los casos de la enfermedad respiratoria.

“También me preocupa que la grave situación de los derechos humanos en la región del Sahel podría deteriorarse aún más, en la medida que el impacto del COVID-19 aumenta el sufrimiento, la pobreza y las quejas de la población”, dijo Bachelet. “Ya grupos armados extremistas están fortaleciendo su influencia sobre las comunidades locales en las zonas centrales y sureñas de Mali, en el norte de Burkina Faso, y partes de la cuenca del Lago Chad. En Sudán del Sur, el coronavirus podrá aumentar la ya extrema vulnerabilidad de su población”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que más de 10 millones de personas a nivel mundial han sido infectadas por el coronavirus y más de medio millón han fallecido. La agencia advierte que lo peor está aún por venir y dice que la única forma de vencer la pandemia es que las naciones trabajen de forma solidaria.

La Alta Comisionada Bachelet está de acuerdo, dice que las naciones deben trabajar conjuntamente para el bien común. Advierte que la falta de cooperación y cualquier esfuerzo para priorizar las ganancias de ventajas políticas o personales por encima de la salud pública asegurará el avance de la epidemia, afectando la recuperación económica.