La policía de Hong Kong detiene a un manifestante durante una marcha el miércoles 25 de diciembre de 2019.
La policía de Hong Kong detiene a un manifestante durante una marcha el miércoles 25 de diciembre de 2019.

Los manifestantes pro democracia en Hong Kong salieron de nuevo a las calles este miércoles día de Navidad y marcharon por los decorados centros comerciales desafiando a las autoridades, que trataron de dispersarlos con gases lacrimógenos.

Las protestas han sido mayormente pacíficas en casi todo diciembre después de que los candidatos pro democracia arrasaron en unas elecciones de distritos a principios del mes.

Sin embargo, el martes hubo enfrentamientos de manifestantes con la policía en centros comerciales y un distrito turístico de la ciudad.

La policía disparó gases lacrimógenos contra grupos que ocuparon las calles principales y bloquearon el tráfico.

Las autoridades, que responden a China, no han hecho concesiones a los manifestantes a pesar del resultado electoral y los activistas prometieron más protestas durante la Navidad y convocaron a una nueva marcha el día de Año Nuevo.

Policías antidisturbios patrullaban el miércoles los puntos de concentración de turista, que se paseaban con gorros de Santa Claus y otros atuendos navideños, y aunque no se registraron choques fuertes, la policía lanzó unos gases lacrimógenos en Mong Kok, una popular área de protestas.

Cientos de manifestantes, vestidos de negro y enmascarados, atravesaron los centros comerciales gritando lemas y consignas de libertad para Hong Kong. Tomas de televisión mostraron a la policía cuando arrestaba a varios de ellos en el distrito de Sha Tin después de rociarlos con gas pimienta.

A pesar de todo, la mayoría de las tiendas y otros comercios permanecieron abiertos.

Residentes de Hong Kong celebrando la navidad reaccionan a los gases lacrimógenos lanzados por la policía la noche del 24 de diciembre de 2019.

 

La Autoridad de Hospitales dijo que 25 personas sufrieron lesiones durante la noche.

La policía ha arrestado a más de 6.000 personas desde que las protestas aumentaron en junio, incluyendo una gran cantidad durante un asedio prolongado y violento en la Universidad Politécnica de Hong Kong a mediados de noviembre.

China niega haber interferido en las protestas y dice que está comprometida con la fórmula de "un país, dos sistemas" establecida y ha culpado a las fuerzas extranjeras por fomentar los disturbios.