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Reclaman protección de Covid para migrantes que trabajan en el campo


Trabajadores agrícolas se mantienen activos a pesar del coronavirus (COVID-19), 22 de abril de 2020.
Trabajadores agrícolas se mantienen activos a pesar del coronavirus (COVID-19), 22 de abril de 2020.

Varias organizaciones pusieron de manifiesto la necesidad de implementar políticas más efectivas que puedan asegurar el acceso a los sistemas de salud durante la pandemia del coronavirus.

Expertos y representantes de organizaciones internacionales reclamaron este jueves más medidas para proteger a los migrantes agrícolas que se han visto seriamente afectados por la pandemia del coronavirus y recuerdan que esta situación puede acabar provocando graves problemas en otros sectores de la economía.

Eugenio Ambrosi, jefe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM por sus siglas en inglés) señaló los efectos “negativos” en algo tan “importante” como las remesas. En ese sentido, recordó que muchos trabajadores agrícolas se han visto obligados a abandonar sus países de acogida y han tenido que dejar de enviar remesas.

Impacto en las remesas

“Esto va a tener un efecto cascada porque si los inmigrantes tienen que devolverse a sus países, eso afectará a las remesas ya que van a disminuir y eso supone un gran impacto económico”, expuso Ambrosi.

El portavoz de la OIM participó junto a otros delegados de entidades, como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), el Banco Mundial o el área de Agricultura e Inmigración del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, en una charla organizada por el Centro para Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS por sus siglas en inglés) que giró en torno a los migrantes y la COVID-19.

Por su parte, Dilip Ratha, economista y jefe del área de Protección Social y de Prácticas de Empleo Globales del Banco Mundial, comentó que el organismo que él representa pronosticó un descenso del 20 por ciento de las remesas, por lo que es muy probable que ese escenario acabe impactando a nivel económico.

“Tenemos que ser conscientes de la importancia de las remesas, este año el nivel de las remesas ha caído y eso afectará al sistema financiero”, manifestó.

Mayor compromiso

Tanto Ambrosi como el resto de los ponentes señalaron el “compromiso” que deben adquirir los gobiernos y otros organismos internacionales para diseñar políticas mucho más efectivas que puedan asegurar el acceso a los sistemas sanitarios y de seguridad social para evitar un mal mayor.

“(Ante los efectos negativos) Eso nos dice que los migrantes son esenciales y se necesitan políticas que ayuden e impulsen un canal para que haya un flujo legal (de migraciones) en todo el mundo”, agregó el portavoz durante su intervención vía telemática.

Además, está convencido de que el nuevo coronavirus “no es democrático” ya que, a su juicio, no afecta de la misma manera a todo el mundo. “Tiene peores consecuencias en los pobres y en aquellas sociedades que no pueden acceder al sistema sanitario”, justificó.

Citando algunos “informes oficiales”, subrayó que los empleados migrantes en el sector agrícola están alrededor del millón de personas en Europa, una cifra muy similar a la de Canadá, donde el 50 por ciento de sus trabajadores en el campo son extranjeros. En Estados Unidos los números no distan mucho ya que, según el representante de la OIM, el índice está en el 43 por ciento.

Los trabajadores agrícolas, los más vulnerables

La situación que están viviendo los inmigrantes que trabajan en los sectores más informales de la economía, como la agricultura, son los “más vulnerables”, según dijo Vimlendra Sharan, responsable de la FAO en América del Norte.

Dentro de este grupo poblacional, que “tardarán mucho más en recuperarse de la crisis económica” por el coronavirus, están los indocumentados que “están en una situación de vulnerabilidad aún mayor”.

“Muchos están excluidos de los sistemas de salud y están expuestos a la explotación” denunció el alto funcionario de la ONU al tiempo que recordaba que su oficina “ha estado trabajando con los gobiernos para ayudar a diseñar e implementar políticas que se centren en la protección de los empleados en el lugar de trabajo, expandir los permisos de trabajo temporal y asegurar la movilidad entre los dos países”.

“Creemos que todos los migrantes deben tener acceso a todas las medidas, incluyendo protección social y de salud sin importar su situación migratoria o laboral”, recalcó.

Whitney Ford, directora del área de Agricultura e Inmigración del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, no ahondó demasiado en esa cuestión aunque recordó que el compromiso de la administración estadounidense es “implementar estándares para asegurar el bienestar en los puestos de trabajo”.

“Nuestra oficina es responsable de asegurar y proteger a los trabajadores agrícolas del COVID-19”, aseguró.

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