En su informe final sobre un sondeo de prueba realizado a mediados de año, el Censo dijo que hubo tasas más bajas de respuesta cuando se agregó la pregunta de ciudadanía a un cuestionario de prueba en vecindarios. Foto: @uscensusbureau.
En su informe final sobre un sondeo de prueba realizado a mediados de año, el Censo dijo que hubo tasas más bajas de respuesta cuando se agregó la pregunta de ciudadanía a un cuestionario de prueba en vecindarios. Foto: @uscensusbureau.

ORLANDO, FLORIDA - Aunque una prueba mostró que agregar una pregunta sobre ciudadanía en el censo 2020 no tendría impacto en la tasa de respuesta general, sí marcó una diferencia en los vecindarios que eran bilingües y tenían un número considerable de extranjeros, hispanos y asiáticos, dijo el lunes la Oficina del Censo.

En su informe final sobre un sondeo de prueba realizado a mediados de año, el Censo dijo que hubo tasas más bajas de respuesta cuando se agregó la pregunta de ciudadanía a un cuestionario de prueba en vecindarios donde el 5% o más de los residentes no eran ciudadanos estadounidenses; donde casi la mitad de la población era hispana; donde entre 5% y 20% de los residentes eran asiáticos; y en vecindarios que recibieron materiales bilingües.

Las tasas de respuesta para el cuestionario de prueba también fueron más bajas con una pregunta de ciudadanía cuando los encuestados enviaron sus respuestas por correo y dentro de Nueva York y Los Ángeles. Cuando una pregunta de ciudadanía estaba en el formulario de prueba, la proporción de encuestados que se identificaron como hispanos también fue menor, dijo la oficina.

La prueba se realizó con el fin de afinar la planificación para el recuento que se realizará a principios del próximo año. Los cuestionarios de prueba se enviaron por correo a 480.000 hogares en todo Estados Unidos. La mitad de los cuestionarios tenía una pregunta de ciudadanía y la otra mitad no.

La Oficina del Censo anunció en octubre que los resultados preliminares mostraban que el cuestionario de prueba con la pregunta de ciudadanía tenía una tasa de respuesta del 51,5%, mientras que el cuestionario sin la pregunta de ciudadanía tenía una tasa de respuesta del 52,0%.

Al comienzo de la prueba, la Oficina del Censo no sabía si la pregunta estaría permitida, ya que su inclusión se disputaba en las cortes entre el gobierno de Trump, que quería añadirla, y los grupos de derechos civiles y varios fiscales estatales demócratas que se opusieron. Los críticos alegaban que reduciría la participación de hispanos y de inmigrantes.

La Corte Suprema federal dictaminó a fines de junio que la pregunta no podía estar en el cuestionario 2020.