La jornada empezó con visitas de los activistas a las oficinas de los congresistas republicanos.
Un cartel en una marcha de activistas pro-inmigrantes reclamaba al Partido Republicano (GOP) no descuidarlos.

El debate interno, especialmente entre el senador por Kentucky, Rand Paul, y el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, ha adquirido tonos de insulto, pero es parte de la búsqueda de identidad hacia las primarias de 2016.

El tono del debate no es lo relevante dicen los analistas políticos en Estados Unidos, sino la forma en la que el partido lo maneja.
 

Ni un paso atrás
Ni un paso atrás

​​La filosofía detrás de esta afirmación se basa en la forma en la que otras acaloradas discusiones internas partidarias resultaron en un beneficio en términos de movilización del electorado y la revelación del carácter de los candidatos.
 
Por eso, para los republicanos los últimos intercambios públicos de artillería verbal pesada entre sus nuevas figuras, no es necesariamente un motivo de preocupación.
 
Algunos lo ven como una forma de procesar lo que muchos de sus votantes creen es un cambio necesario para adaptarse a un escenario donde el electorado es más diverso y menos alineado, así como la agenda de temas en el país es también diferente.
 
El Centro de Investigaciones Pew refleja estos aspectos en una nueva encuesta donde vincula los temas políticos con los nombres de posibles candidatos mirando a las primarias para 2016, tras dos derrotas consecutivas en las elecciones presidenciales.
 
Liderazgo difuso
 
Los republicanos fueron claros sobre un punto: el 67% cree que el partido necesita hacer frente a los problemas que enfrenta como propuesta política, mientras que un 30% dice que es muy poco lo que hay que cambiar.
 
Cuando se trata de nombre, en la actualidad, al menos la mitad de los republicanos consultados en la encuesta del Centro Pew dicen que no identifican a un líder.
 
Apenas un 10% nombró al presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner; un 5% al senador por Florida, Marco Rubio; el 3% al senador de Kentucky, Rand Paul; y otro 3% al excandidato a la vicepresidencia en 2012, el representante por Wisconsin, Paul Ryan. En comparación, un 19% nombró a otro republicano, el 22% no mencionó a nadie y el 34% dijo que no sabía quién podría ser la figura más representativa del partido.

El futuro

En cuanto a quien se proyecta como un futuro líder entre los dirigentes del Partido Republicano, el 65% de los republicanos encuestados reveló tener una opinión favorable del representante Paul Ryan.
 
Por su parte Rand Paul tiene un 55% de popularidad y sólo un 19% expresó una opinión desfavorable del senador de  Wisconsin.
 
En tercer lugar se ubica el senador Marco Rubio con una calificación favorable del 50% y un 20% de desaprobación.
 
El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, es el segundo nombre más reconocido por los republicanos, pero las opiniones de los republicanos están más divididas, un 47% lo ven de un modo favorable y un 30% en forma desfavorable.

Posteriormente aparece el senador de Texas, Ted Cruz, quien tras su primer año es percibido en forma favorable por el 33%, en tanto un 13% tienen una opinión desfavorable.