Una tormenta de nieve sepultó vehículos y llenó las carreteras en Colorado el 26 de noviembre de 2019.
Una tormenta de nieve sepultó vehículos y llenó las carreteras en Colorado el 26 de noviembre de 2019.

Una fuerte tormenta invernal sepultó este martes grandes sectores de los estados de Colorado y Wyoming, obligando a cierres de escuelas y a más de un millar de pasajeros a pasar la noche en el aeropuerto de Denver tras la cancelación de cientos de vuelos en la atareada semana de viajes del Día de Acción de Gracias (Thanskgiving).

Las autoridades dicen que la tormenta dejó una acumulación de 25 centímetros de nieve en el aeropuerto, que reanudó sus funciones cuando la tormenta comenzó a salir de Colorado, pero las aerolíneas pasarán mucho trabajo para acomodar a los viajeros cuyos vuelos fueron cancelados.

Ahora se espera que la tormenta azote a la ciudad de Minneapolis, pero la mayor parte de la nieve caerá durante la noche, cuando hay pocos vuelos programados.

La tormenta se dirigía hacia Dakota del Sur, Iowa, Michigan, Minnesota y Wisconsin, y otra tormenta en el Océano Pacífico se está moviendo hacia California, Oregón y Nevada.

Los residentes del norte de California y el sur de Oregón se están preparando para la llegada el martes por la noche de un fenómeno climático denominado “ciclón bomba”, que podría crear olas de hasta 11 metros, ráfagas de viento de hasta 120 kilómetros por hora y grandes nevadas en las áreas montañosas.

La Guardia Costera en California emitió alertas para que todos se preparen para fuertes vientos, y las marejadas.

Los avisos de tormentas de nieve y condiciones invernales se extendieron a la región de los Grandes Lagos, que podrían llegar durante el fin de semana a partes de la costa del Atlántico.

Alex Lamers, un meteorólogo del Servicio Nacional de Meteorología, dijo que “podría ser una tormenta de costa a costa”.

También pudiera ser una gran decepción para el desfile de los globos de la tienda Macy´s el Día de Acción de Gracias en Nueva York.

Los organizadores del popular desfile anual se preparaban para la posibilidad de no poder volar los globos a causa de los vientos de 64 a 81 kilómetros por hora pronosticados.