Capitol police officers in riot gear push back demonstrators who try to break a door of the U.S. Capitol on Wednesday, Jan. 6, 2021, in Washington. (AP Photo/Jose Luis Magana)
​Oficiales de policía del Capitolio con equipo antidisturbios hacen retroceder a los manifestantes que intentan romper una puerta del Capitolio de los Estados Unidos el miércoles 6 de enero de 2021 en Washington.

LA CASA BLANCA, WASHINGTON - Terrance Gainer exjefe de policía del Capitolio y exsargento de armas del Senado de Estados Unidos, afirmó que, los disturbios y el asalto al Capitolio, la semana pasada, “claramente tomó a las fuerzas de seguridad con la guardia baja”.

Gainer, quien tiene experiencia de mando en el control de multitudes en la capital de la nación, habló con la Voz de América sobre su evaluación de los hechos y lo que espera suceda en la toma de posesión del nuevo presidente.

Para él los disturbios en el Congreso, que dejaron al menos 5 personas muertas y le costaron el puesto a Steven Sund como jefe de policía del Capitolio, tienen que “investigarse”; principalmente porque, desde su punto de vista, todos los miembros de seguridad implicados “son buenos hombres” pero posiblemente “hubo una planificación deficiente”.

"Conozco al jefe (Sund).  Trabajó para mí cuando yo estaba en el departamento de policía de D.C. Conozco a los dos sargentos de armas. Son buenos hombres trabajadores con 30 años estelares de carrera" dijo sobre los oficiales que han sido suspendidos a la espera de que se resuelva la investigación. 

El exjefe de policía lamentó que esas tres personas sean "juzgadas por todos los eventos, del peor día de su vida, no por todas las cosas buenas que hicieron".

Según oficiales, Sicknick murió en un hospital local, a donde fue trasladado después de enfrentamientos con los asaltantes, que le golpearon con un extintor de incendios en la cabeza.
EN FOTOS: El Capitolio se fortifica después de asalto, en preparación para toma de posesión de Biden
El Capitolio de Estados Unidos refuerza su seguridad con varios metros de valla de metal y una fuerte presencia policial y de la Guardia Nacional, cuando falta poco más de una semana de la toma de posesión de Joe Biden.

Durante la entrevista Gainer resaltó que el Capitolio está "peligrosamente abierto" y enfatizó que es exactamente el mensaje que sus ocupantes quieren enviar, ya que esta apertura es un símbolo de Estados Unidos y del mundo, pero eso no quita que la seguridad de sus ocupantes es primordial.

"Sus miembros quieren esa actividad y estar cerca de la gente. Como experto en seguridad, estaba nervioso por eso y teníamos una sugerencia alternativa sobre vallas grandes que estaban hechas con buen gusto, donde la gente podía venir las 24 horas del día, los siete días de la semana", apuntó

Para el experto en seguridad no se puede esperar enfrentar a una turba si no se tiene suficiente personal en la escena. "Entonces la pregunta es ¿quieres personas con cascos fuertemente armados como si estuvieran en combate o quieres algo intermedio? Y el desafío que resolveremos es: ¿Cómo vas a hacer eso?"

El día 20 de enero tendrá lugar la toma de posesión del presidente electo Joe Biden. Habrá unos 5.000 agentes de la ley de Estados Unidos que serán traídos de los condados para complementar el Servicio Secreto, el FBI y la Policía del Capitolio. Además, ya se ha anunciado la presencia de más de 20.000 soldados de la Guardia Nacional en la ciudad durante la ceremonia.

"Estoy seguro de que la toma de posesión del próximo presidente de EE.UU. se realizará sin problemas", concluyó Gainer.

* Con información de Greta Van Susteren.