El juicio político al presidente de EE.UU., Donald Trump, comenzó el miércoles con preguntas de los senadores a los gestores de la Cámara de Representantes.
El juicio político al presidente de EE.UU., Donald Trump, comenzó el miércoles con preguntas de los senadores a los gestores de la Cámara de Representantes.

WASHINGTON - Este jueves dio comienzo en el Senado la segunda -y última- jornada del turno de preguntas del juicio político al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras la cual dará comienzo la fase final de un proceso sobre el que aún pesa la duda de si se aceptarán nuevos testimonios.

Esta previsto que una vez que los senadores hayan podido airear sus dudas, se someta a votación la posible llamada al estrado de nuevos testigos, una cuestión imprescindible de acuerdo con los demócratas pero para la cual no está claro que cuenten con los votos necesarios.

Esta última jornada de preguntas comenzó de la misma manera en que se desarrolló la anterior, con los demócratas abogando por la necesidad de destituir al presidente Trump y los republicanos defendiendo que debe ser el pueblo estadounidense el que decida el futuro del mandatario el próximo mes de noviembre, en las urnas.

"Son ellos quienes deben decidir quién es el presidente, los votantes. En este país el poder procede del pueblo", señaló una vez más el abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone.

Por su parte, el congresista demócrata Adam Schiff, que forma parte del equipo de la acusación, calificó los argumentos de la defensa como el "descenso a una locura constitucional".

Ambas posturas, no obstante, fueron apenas una continuación de los argumentos esgrimidos el miércoles por ambas partes.

Tal fue la sensación de déjà vu que incluso Rand Paul, senador republicano por el estado de Kentucky, intentó volver a recurrir a una pregunta para obligar al juez John Roberts, quien preside el proceso, a desvelar la identidad del informante cuya denuncia acabó dando lugar al juicio político a Trump.

El magistrado, al igual que hizo el miércoles, desestimó la pregunta de Paul al considerar que atentaba contra el derecho al anonimato del informante, una cuestión que ha sido ampliamente criticada por la administración desde que dio comienzo el proceso.

Al igual que en la jornada previa, este jueves los legisladores pudieron realizar preguntas por escrito, que fueron leídas por el magistrado y respondidas en plazos de cinco minutos por la defensa y la fiscalía.

Estas preguntas deberían servir a los senadores para decidir si consideran que es necesario la participación de nuevos testigos en el juicio. Sin embargo, el factor que parece que podría acabar decantando la balanza es la filtración de algunos extractos de un manuscrito del ex asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton.

John Bolton trabajó como asesor de Seguridad Nacional para el presidente Donald Trump hasta que presentó su dimisión en septiembre de 2019.

Los reportes sobre el contenido del libro parecen impulsar el caso de los demócratas contra Trump y han llevado a algunos senadores de la mayoría a mostrarse abiertos a la participación de nuevos testigos.

De hecho, varios medios ha informado de que el líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo el martes a sus compañeros de partido que no tiene los votos necesarios para impedir que los demócratas llamen a testigos, porque algunos republicanos están evitando comprometerse.

Al final del período de preguntas, los gerentes de juicio político y los abogados de Trump tendrán cuatro horas, igualmente divididas, para presentar argumentos. Estos argumentos no se esperan hasta el viernes, aunque podrían comenzar el jueves si no se usa todo el tiempo asignado para las preguntas.

El Senado luego debatirá si se citan testigos y documentos, seguido de una votación, que se espera para el viernes. En caso de empate, la moción falla.

Si el Senado vota para aceptar nuevas evidencias, entonces se producirán votaciones posteriores sobre los testigos a los que los senadores desean llamar y qué documentos quieren leer.

Si el Senado cita a testigos, serían depuestos en privado antes de que el Senado decida sobre el testimonio público.

Si no se citan testigos o documentos adicionales, los senadores podrían considerar otras mociones o proceder a votar sobre cada artículo de juicio político.

Si el Senado no decide emitir citaciones, el juicio probablemente concluirá esta semana, posiblemente el viernes. Si emite citaciones, podría continuar cuando Trump entregue el discurso anual del Estado de la Unión al Congreso el 4 de febrero.