El cierre de negocios en todos los Estados Unidos ha llevado a muchos pequeños empresarios a reducir su personal, enviando a miles al desempleo.
El cierre de negocios en todos los Estados Unidos ha llevado a muchos pequeños empresarios a reducir su personal, enviando a miles al desempleo.

FALLO DE LA CORTE SUPREMA - Obtener ayuda por desempleo no es fácil con el alto número de personas necesitadas. Y la situación podría empeorar.

La ola de desempleo que la pandemia del coronavirus va dejando a su paso tiene angustiados a miles de hispanos del sur de la Florida que intentan desesperados cumplir con los requisitos para recibir ayuda financiera del gobierno.

Muchos se preocupan por el pago de su alquiler, de la mensualidad del carro, y otros gastos, sin saber que tanto el estado de la Florida como el condado de Miami-Dade han suspendido desde el 3 de abril  los desalojos de quienes no pueden pagar sus alquileres y las reposesiones de las casas de quienes no logran hacerle frente a sus hipotecas.

Frente a las oficinas locales donde se gestionan los pagos por desempleo, hay una fila de personas. No importa que la fila viola las recomendaciones de distanciamiento social. Las obligaciones no esperan.

“Hay que pagarlas, los dueños de alquileres no esperan de que estés en esta situación. Ellos lo que necesitan es el dinero. Les interesa el dinero de nosotros. Están viendo lo que está pasando y están sobre uno cobrando, no les interesa”, explica Cristian Peralta, un hispano desempleado y desesperado por llenar las solicitudes.

Y es que el sistema está saturado. Llenar las solicitudes en línea se ha dificultado por la gran cantidad de usuarios. En esta oficina en la ciudad de Hialeah, al norte de Miami, los responsables han impreso las solicitudes para que los necesitados puedan llenarlas a mano y enviarlas por correo.

Y la tensión es tal, que las solicitudes fueron custodiadas y distribuidas por policías de Hialeah, para evitar de esa forma altercados entre los centenares de personas que hacen la fila para acceder a la ayuda por desempleo.

“Enseña la necesidad de estas personas que llevan semanas sin trabajar y han tratado de entrar al sistema del estado y no han podido. Hoy estamos haciendo el servicio de darle las aplicaciones en sus manos, para que puedan llenarlas y mandarlas lo más pronto posible para recibir esos fondos”, explicó Carlos Hernández, alcalde de Hialeah, una ciudad predominantemente hispana.

Entre los hispanos, la espera es angustiosa. Tras perder sus empleos por el cierre de centenares de empresas “no esenciales”, muchos ahora buscan como hacerle frente a sus obligaciones mensuales.

“Hay que llamar a los bancos para que nos den la mano, al dealer al que le estoy pagando (por el carro), a la señora de la renta que me alquila, y esas cuestiones. Ya no puedo más… me ahogo”, dijo un angustiado Alberto Ramos.

En Estados Unidos, mas de 10 millones de personas han solicitado beneficios por desempleo, tras el cese de operaciones laborales por la pandemia. En Florida, los hispanos sin trabajo manifiestan desesperación. Pero deben armarse de paciencia para cumplir con los requisitos burocráticos de las agencias estatales.

Especialmente porque según algunos expertos, el número de desempleados posiblemente aumentará en las próximas semanas. El largo de las filas de espera, según esos expertos, podrían duplicarse.