People wearing face masks walk by a squirrel-sized bench complete with nuts installed on a tree at Valley Village Park during…
Personas usando máscaras caminan en un parque en el área de Valley Village, en Los Ángeles, California. 7 de agosto de 2020.

LOS ANGELES, EE.UU. - En California, sigue creciendo el número de nuevos casos positivos - estimados en más de 10.000 y casi 200 muertes por COVID-19, durante el fin de semana. Pero hay una señal positiva en medio de la crisis: una baja en hospitalizaciones.

Actualmente, hay más de 5.600 pacientes con COVID-19 en hospitales del estado - un 18% menos que hace dos semanas, cuando esa cifra era casi 7.200. 

Pero el índice de positividad y conteo de nuevos casos está en tela de juicio. Fallas técnicas en el sistema de recopilación electrónica de resultados de pruebas de coronavirus, llevó al subregistro de nuevas infecciones. 

"Nuestro sistema falló. Esperamos que el defecto de entre 250.000 y 300.000 registros se resuelva, dándonos una mejor idea del número total de pruebas retrasadas", dijo Mark Ghaly, director de salud pública del estado, quien alertó sobre la falla, pero agrega que ya se arregló el error.

Ghaly dijo que generar reportes inexactos durante dos semanas, impidió que los condados tuvieran información necesaria para monitorear, hacer rastreos de contactos de personas infectadas y guiar su respuesta a la pandemia de forma adecuada. 

Una situación que afectó particularmente al condado de Los Ángeles, que tiene 210.000 de los más de 560.000 casos en todo el estado de California.

"Han habido problemas con los datos informados por el estado y que ha llevado a un recuento insuficiente de nuestros casos, por dos semanas", comentó Jacqueline Valenzuela, asesora del Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles.

Funcionarios de salud del condado de Los Ángeles dicen que continúa la tendencia de personas más jovenes contagiadas, lo que impulsa los aumentos en las cifras de contagios.

De los nuevos casos identificados durante el fin de semana, la tasa más alta - el 35% - se registró en personas entre 30 y 49 años.