House Committee on Foreign Affairs hearing on the firing of State Department Inspector General Steven Linick, on Capitol Hill in Washington
Tres importantes asistentes del secretario de Estado, Mike Pompeo, comparecerán ante los comités de Supervisión y Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, el miércoles 16 de septiembre de 2020..

Los principales asesores del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, testifican ante miembros del Congreso el miércoles sobre el despido del ex inspector general del Departamento de Estado, Steve Linick, meses después de que comisiones lideradas por los demócratas iniciaran una investigación sobre su salida del cargo.

En la audiencia del miércoles ante las comisiones de Supervisión y Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes participan Brian Bulatao, subsecretario de Administración, el asesor legal interino Marik String y Clarke Cooper, subsecretaria de Asuntos Político-Militares.

Linick fue despedido en mayo de su cargo, en el que fungía como una especie de auditor interno, mientras estaba por concluir una investigación sobre la controversial venta rápida de armas a Arabia Saudita el año pasado.

Pompeo defendió entonces su solicitud al presidente Donald Trump para que tomara la medida, argumentando que él "lo debía haber pedido hace ya algún tiempo" por socavar las operaciones de la institución.

El funcionario fue el cuarto en una posición de inspector general en agencias federales en ser sacado del cargo en aquellos días. Todos tenían un papel en investigar varios aspectos de la administración Trump  durante sus tres años y medio en la Casa Blanca.

Los despidos generaron preocupación entre los miembros del Congreso, que se había opuesto a la venta de armas a Arabia Saudita.

Medios reportaron entonces que Linick también estaba investigando acusaciones de que Pompeo y su esposa Susan habían hecho un mal uso de los recursos del gobierno al hacer que el personal del departamento se ocupara de asuntos personales.

Pero en mayo, Pompeo rechazó la idea de que él buscó el despido de Linick en venganza por sus investigaciones.

"Yo no tengo idea de qué investigaciones estaban en marcha dentro de la oficina del inspector general", dijo Pompeo. "No pude haberme vengado", agregó en mayo.

No obstante, dijo también tras el despido de Linick que a él se le hicieron una serie de preguntas por escrito enviadas de la oficina de Linick a principios del año y que él las respondió "de la mejor manera posible".

"No recuerdo el alcance o naturaleza de esa investigación", dijo Pompeo.

U.S. Secretary of State Pompeo speaks to reporters during briefing at State Department in Washington
Pompeo defiende despido de inspector general del Departamento de Estado
El jefe de la diplomacia estadounidense dice que el despido de Steve Linick, el inspector general, una especie de auditor interno del Departamento de Estado, no fue una venganza suya. Dice que no conocía qué investigaciones estaba haciendo. Linick investigaba a Pompeo por usar a un empleado gubernamental para que le paseara al perro, le recogiera ropa en la tintorería y le hiciera reservaciones para cenar con su esposa. Investigaba además una "venta rápida" de armas a Arabia Saudí.

La audiencia del miércoles

Subrayando las tensiones entre el Congreso y la administración por el despido de Linick en medio de las investigaciones, Bulatao y String acordaron testificar solo después de que los paneles anunciaran citaciones.

"Todos los hechos que conocemos sugieren que existe una aversión a la responsabilidad", dijo un asistente de la comisión.

El Congreso había solicitado una investigación sobre la decisión de mayo de 2019 de la administración Trump de seguir adelante con 8.000 millones en ventas militares a Arabia Saudita y países vecinos al declarar una "emergencia nacional" sobre las tensiones con Irán, que fue vista por legisladores como una forma de eludir las objeciones del Congreso a las ventas.

Los legisladores habían estado bloqueando muchas de las ventas durante meses por temor a que las bombas inteligentes Raytheon y otros equipos pudieran contribuir a la catástrofe humana en Yemen, donde los bombardeos de una coalición liderada por Arabia Saudita han causado muchas bajas civiles.

Un informe emitido por la oficina del Inspector General del Estado en agosto encontró que el Estado no evaluó completamente los riesgos para los civiles en Yemen cuando impulsó la enorme venta de municiones guiadas con precisión, aunque no violó la ley.