La Oficina de Santa Claus, dentro del Círculo Polar Ártico en Finlandia, recibe a miles de visitantes cada año.
La Oficina de Santa Claus, dentro del Círculo Polar Ártico en Finlandia, recibe a miles de visitantes cada año.

Los niños lo esperan entusiasmados. Ponen agua en envases para los renos al lado de los arbolitos de navidad y tratan de esquivar el sueño durante la madrugada del 25 de diciembre para ver si lo pueden sorprender cuando baje por la chimenea a dejar los regalos.

Es Santa Claus, Papá Noel, Father Christmas o San Nicolás. Un anciano gordo y jovial reconocido en todas partes del mundo. Sale con su trineo de renos y campanillas repleto de juguetes a recorrer los cielos cada Navidad.

Pero el mundo es grande, y el infatigable Santa debe volar de Oriente hasta Occidente acumulando más kilómetros de vuelo que el mejor cliente de aerolíneas.

¿Por dónde anda a esta hora?, se preguntan todos. Pronto será 25 de diciembre en Pacífico y cuando llegue a nosotros, en el hemisferio occidental, habrá repartido miles y miles de regalos y juguetes en muchas partes del mundo.

Desde hace 64 años, un programa de gran popularidad de las fuerzas armadas de Estados Unidos y Canadá informa en tiempo real la trayectoria de Santa a todo el planeta.

Los niños adoran a Santa Claus.

Y este año, el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD por sus siglas en inglés) ofrece medios de alta tecnología para que los niños y sus padres puedan seguirlo.

Todo empezó en 1955, cuando el coronel de la Fuerza Aérea Harry Shoup, jefe de turno una noche en el predecesor de NORAD, el Comando de Defensa Aérea Continental, recibió la llamada de una niña que discó un número equivocado que apareció en la publicidad de una gran tienda, pensando que llamaba a Santa.

Shoup reaccionó con agilidad y le aseguró a la niña que así era. Y allí nació la tradición.

Desde entonces, decenas de miles de llamadas telefónicas recibidas por voluntarios de NORAD cada año tienen respuesta gracias a una explosión tecnológica que permite a millones seguir la trayectoria de Santa Claus desde el Polo Norte al Pacífico y Asia, y después desde Europa a América.

NORAD ofrece un servicio especial en la víspera de Navidad en el teléfono 1-877-HiNORAD (1-877-446-6723) donde se puede conseguir un reporte actualizado de dónde está el escurridizo anciano.

Un participante de una competencia de trineos de Santa Claus en el poblado de Gallivare, en Suecia.

Eso no es todo. Internet ha permitido que portales como Google sigan la pista a la jornada navideña de Santa Claus desde 2004. El sitio ofrece una “conexión” al Polo Norte y una galería de juegos para matar el tiempo de espera a la llegada del anciano.

También Alexa, OnStar, Twitter, Facebook, Instagram y aplicaciones en 3-D creadas para los artefactos móviles por Cesium, un contratista de defensa y tecnología informática con sede en Filadelfia, informan sobre Santa.

Las aplicaciones integran la tecnología geoespacial y de posicionamiento satelital con gráfica de alta resolución que muestra la posición real de las estrellas, el sol, la luna y sus sombras en cada punto de la trayectoria de Santa.

El sitio web recibió 15 millones de visitas el año pasado.

Todo esto es operado por voluntarios que cuentan con un manual para garantizar que todo el que llame pueda irse a dormir feliz y satisfecho la víspera de Navidad.

Y a pesar de que el personaje más popular de la Navidad ya no puede contar con el sigilo para deslizarse sin ser visto en todas las viviendas, los niños siempre se quedan dormidos y amanecen con sus arbolitos llenos de juguetes al comenzar el día.