With the coronavirus disease (COVID-19) restrictions eased on Memorial Day weekend, visitors enjoy the beach in Ocean City,…
Niños juegan en la playa de Ocean City en Maryland durante el fin de semana largo por el Día de los Caídos, que marca el comienzo de la temporada de verano en Estados Unidos. Mayo 23, 2020.

Los estadounidenses lucían animados el sábado por lo que para muchos era su primer descanso desde las cuarentenas por el coronavirus y se volcaron a las playas y las áreas al aire libre del país, atascando carreteras y forzando cierres en algunas zonas durante el fin de semana largo del Día de los Caídos.

En Destin, Florida, el restaurante de playa Back Porch estaba lleno, ya que operaba al 50% de su capacidad para garantizar que sillas y quitasoles estuvieran a dos metros de distancia, y los clientes tuvieron que esperar afuera por su turno para ingresar, dijo Julianna Preede, una empleada del negocio.

"Hay mucha gente en este momento, es por el fin de semana largo", afirmó.

Huéspedes salen de la piscina en un tobogán de agua en el parque acuático Golfland Sunsplash después de que se aliviaron las restricciones de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) en Mesa, Arizona, EE. UU., 15 de mayo de 2020.

En Arizona, los viajeros repletaron la vía Interestatal-17, causando un embotellamiento de 24 kilómetros en la carretera utilizada para acceder a algunos de los cañones más hermosos del desierto, dijo el Departamento de Transporte del estado.

Algunas áreas de recreación, incluido el Lago Saguaro, se llenaron tanto que las autoridades tuvieron que cerrarlas.

Si bien el feriado del Día de los Caídos se conmemora el lunes, el fin de semana anterior marca el inicio no oficial del verano en el país, y los estadounidenses tradicionalmente acuden a las playas, se reúnen en barbacoas en sus casas y hacen picnics en los parques.

Entre los que tomaron sol y disfrutaron de la naturaleza el sábado estuvo el presidente Donald Trump, a quien se vio jugando golf en su club deportivo en el norte de Virginia, en su primera escapada desde que la Casa Blanca declaró una emergencia nacional por la epidemia de coronavirus en marzo.

Trump ha estado impaciente por promover la idea de que Estados Unidos está regresando a la normalidad.

El Cementerio Nacional de Arlington, donde están muchos de los veteranos de guerra estadounidenses, permaneció abierto a la familias pero todos debían usar mascarillas. El ingreso sólo estaba permitido para visitar tumbas, no por turismo.

En Nueva York, empapada por la lluvia, el gobernador Andrew Cuomo habló sobre su decisión de permitir que hasta 10 personas asistan a ceremonias en honor a los veteranos de Estados Unidos, advirtiendo que el distanciamiento social y las mascarillas debían ser parte de cualquier plan para reunirse.

"Depende de cómo actúen las personas. Se puede tener una reunión segura de 10 personas y también se puede tener una reunión totalmente insegura de 10 personas", dijo Cuomo.

Las intensas lluvias acotaron las multitudes en las zonas costeras de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut, donde se reabrieron las playas luego de que los gobernadores instaran a las personas a mantenerse a al menos dos metros de distancia para evitar la propagación del coronavirus.

Las autoridades sanitarias dijeron el sábado que el coronavirus ha causado la muerte de 96.002 personas desde el comienzo de la pandemia en Estados Unidos, y reportaron más de un millón y medio de casos confirmados.