El secretario de Defensa propuso un presupuesto enfocado hacia la lucha en campos de batalla de baja tecnología.
El Departamento de Defensa busca incorporar al máximo la tecnología al servicio de las tropas estadounidenses.

La tecnología fue esencial para dar con el escondite del líder de Al-Qaeda, Osama Bin Laden, en Abbottabad, Pakistán, en mayo del 2011. Las tropas Seal, de la Armada estadounidense, que entraron al complejo y mataron al líder terrorista, salieron a prisa del lugar cargando un tesoro de inteligencia en varios computadores y documentos.

Pero el análisis de toda esa información ha sido confiado a lo más avanzado de la tecnología, conocida como Inteligencia Artificial, que ha permitido a las autoridades de defensa estadounidense entender no sólo lo evidente, sino poner información relevante en contexto para su debido aprovechamiento.

Así lo explicó Brian Drake, director de Inteligencia Artificial en la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA, por sus siglas en inglés) durante una videoconferencia en el Departamento de Defensa titulada “Equipo de Máquinaria Humana: La intersección de Diversos Grupos de Habilidades”.

La información recuperada en el complejo de Bin Laden fue aerotransportada a el Centro Nacional de Explotación de la Información (NMEC, por sus siglas en inglés) y analizada en conjunto con la Central de Inteligencia Americana (CIA), la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial y otros, según explicó Drake. El análisis, usando en ese momento Inteligencia Artificial rudimentaria, les permitió conocer información sobre los planes futuros de Al-Qaeda.

El NMEC invirtió de forma temprana en Inteligencia Artificial, en temas como reconocimiento de textos, detección de objetos, traducción automatizada y categorización de imágenes y sonidos que les permitieron enormes cantidad de información.

El resultado fueron miles de millones de piezas de información relevante que permitieron echar un vistazo a los planes de la organización terrorista, informó el Departamento de Defensa. La información alertó sobre futuros planes, amenazas emergentes y un mayor entendimiento de lo que para ellos antes eran antes misterios, dijo Drake.

"Sus instalaciones de Inteligencia Artificial es lo más impresionante que yo haya visto”, agregó.

De no haber sido por la inteligencia artificial, posiblemente no se habría logrado aprovechar al máximo la información. Drake explicó que la Inteligencia Artificial permitió no solo encontrar lo que buscaban, sino además comprender cosas que no sabían que buscaban pero que eran relevantes e importantes, explicó.

Y todo fue hecho en un par de horas. Ahora el mismo proceso toma milisegundos.

Jane Pinells, es la jefa de evaluación del Centro Conjunto de Inteligencia Artificial del Departamento de Defensa, que también participó en la videoconferencia, y quien dijo que muy pronto se tendrá una mayor ventaja competitiva para los soldados estadounidenses.

Para ese propósito se están organizando equipos multidisciplinarios en campos como la neurociencia, educación y sicología experimental, que pueden explicar como integrar la Inteligencia Artificial para que humanos y máquinas hagan un solo equipo.

Uno de los pilares sobre los que descansará la tecnología de guerra del futuro, serán las comunicaciones. “Los operadores necesitan entender cómo funciona la tecnología y cuales son las limitaciones y riesgos con sistemas de Inteligencia Artificial”, explicó Pinells.

Otra pieza importante de la Inteligencia Artificial será la ética. Si la inteligencia Artificial no puede ser usada en una forma responsable “entonces no usaremos la Inteligencia Artificial para esa misión”, dijo Pinells.

Según un comunicado del Departamento de Defensa, todos los presentes en la videoconferencia, son responsables de asegurar que la ética guíe el funcionamiento de los sistemas basados en Inteligencia Artificial.