Lugareños se alinean para abordar un autobús de servicio público en La Habana, Cuba. La nación isleña enfrenta una escasez de combustible diesel, que el gobierno atribuye a las sanciones de EE.UU.
Lugareños se alinean para abordar un autobús de servicio público en La Habana, Cuba. La nación isleña enfrenta una escasez de combustible diesel, que el gobierno atribuye a las sanciones de EE.UU.

La escasez de combustible en Cuba se está agudizando y repercute en la población, entre otros, en forma de restricciones al transporte público, apagones y falta de agua potable en diferentes zonas del país.

Los apagones fueron crónicos en los llamados años del “período especial” de la década de 1990, cuando el desplome de la Unión Soviética dejó a Cuba sin los subsidios de petróleo regulares de Moscú.

Ese vacío lo llenó Venezuela tras la llegada de Hugo Chávez a la presidencia del país en 1999, mediante un pacto bilateral firmado con Fidel Castro.

Sin embargo, tras la muerte de Chávez en 2013 y la asunción al poder de Nicolás Maduro, la situación política en Venezuela comenzó a empeorar, con denuncias de fraudes electorales y protestas de la población que derivaron en denuncias de abusos a los derechos humanos y sanciones internacionales, principalmente de Estados Unidos.

Cuba y Estados Unidos reanudaron relaciones diplomáticas en diciembre de 2014, bajo el gobierno de Barack Obama. Esta decisión, aunque no levantó el embargo comercial de Washington a La Habana impuesto en la década de 1960, generó un acercamiento que promovió intercambios, viajes de cruceros a Cuba, el acceso de estadounidenses a la isla, entre otras cosas.

La situación dio un giro completo tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y las denuncias de diplomáticos estadounidenses y canadienses en Cuba de que habían sufrido extrañas lesiones que luego fueron consideradas por Washington como ataques a su personal, y que La Habana ha negado.

En este contexto, Estados Unidos ha impuesto sanciones a Venezuela y a Cuba por su apoyo al gobierno venezolano y el sostenimiento del modelo socialista de la isla.

También el Departamento de Estado ha elaborado una lista negra de entidades cubanas vetadas al capital estadounidense por tener vínculos con los militares de la isla.

El martes, el Departamento del Tesoro impuso nuevas sanciones a cuatro navieras y embarcaciones que transportan petróleo venezolano a Cuba, una medida adicional a las acciones aplicadas a principios de este año para detener el flujo de petróleo a la isla.

¿Cómo afectan las sanciones a Cuba?

A principios de septiembre, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, anunció restricciones a los combustibles debido al retraso de buques con petróleo y afirmó que la medida era “coyuntural”, o sea temporal. Díaz-Canel culpó a Estados Unidos por esa situación. A finales del mes, las restricciones siguen en vigor y la población se queja de las consecuencias.

La crisis de combustible provocó la aglomeración de cubanos esperando por horas el transporte público y afectó la distribución de alimentos.

La escasez afectó también a productos como el jabón de tocador, el detergente y los cigarros, reconoció la ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, según un informe de AFP.

La ministra dijo también que la situación agudizó una “compleja situación presentada en los primeros meses del año” de un desabastecimiento de alimentos como el pollo, la harina, el aceite y otros.

Puede decirse que en la medida que Estados Unidos logre restringir la entrada de petróleo a Cuba, la situación en la isla tenderá a empeorar, a menos que el gobierno cubano logre obtener el crudo de otras fuentes, algo que no parece una solución efectiva a corto plazo.