Solicitantes de empleo cumplen con medidas de distanciamiento social mientras esperan que los llamen a la oficina de Heartland Workforce Solutions en Nebraska.
Solicitantes de empleo cumplen con medidas de distanciamiento social mientras esperan que los llamen a la oficina de Heartland Workforce Solutions en Nebraska. Julio 15 de 2020.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, dice que un nuevo paquete de ayuda económica por COVID-19 que se dará a conocer el lunes pagaría a los 16 millones de trabajadores desempleados del país el 70% de sus salarios únicos, pero hay negociaciones difíciles por delante con la oposición de los demócratas sobre el alcance de más asistencia para contrarrestar los severos efectos económicos de la pandemia.

En el programa "Fox News Sunday", Mnuchin calificó la cifra de reemplazo salarial del 70% como "un nivel muy justo".

Sin embargo, la nueva cifra, si finalmente es adoptada por el Congreso, reduciría drásticamente los $600 por semana que da el gobierno federal a unos beneficios estatales de desempleo menos generosos que vencen el viernes, a quizás $200 por semana.

"Creo que los trabajadores entienden que no se les debe pagar por quedarse en casa", dijo Mnuchin.

En CNN, el asesor económico de Trump, Larry Kudlow, calificó la cifra del 70% como "bastante generosa". 

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, criticó fuertemente el deseo de la administración Trump de recortar el subsidio temporal de desempleo federal.

"La razón por la que teníamos 600 dólares era su simplicidad", indicó Pelosi desde el Capitolio. Declinó decir si aceptaría reemplazar el beneficio semanal vencido de 600 dólares con la idea del Partido Republicano.

 

La Casa Blanca y sus aliados republicanos en el Congreso han tratado de reducir los beneficios federales de desempleo para poner fin a un efecto significativo de los pagos más grandes que han estado en vigor desde marzo: alrededor del 60% de los trabajadores desempleados en los últimos cuatro meses han estado recibiendo subsidios mayores de lo que ganaban cuando trabajaban.

Un informe de mediados de mayo reveló que una quinta parte de los trabajadores desempleados rechazaron las solicitudes de sus empleadores para que volvieran a trabajar porque sus salarios eran más bajos de lo que estaban cobrando en beneficios por desempleo.

Kudlow señaló que el paquete general de ayuda económica de $1 billón incluiría otra ronda de cheques de $1.200 para la mayoría de los adultos en EE.UU. y pagos a las empresas para retener a los empleados en lugar de reducir el tamaño de sus fuerzas laborales. 

Pero los legisladores demócratas están exigiendo que el aumento de $600 por semana en los pagos a los trabajadores desempleados se mantenga en efecto hasta finales de 2020. Están presionando por un paquete de ayuda general de COVID-19, por un total de $3 billones, la cifra aprobada por la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, a mediados de mayo.

"No veo ninguna razón por la que no podamos movernos rápidamente", indicó Mnuchin. Pero el senador Mitch McConnell, el líder de la mayoría republicana en el Senado, dijo a fines de la semana pasada que completar un nuevo acuerdo podría llevar semanas.

Mientras tanto, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, dijo al programa "This Week" de ABC que la administración tiene "esperanzas" de que pueda anunciar nuevas terapias para tratar el coronavirus "en los próximos días". 

"El presidente ha sido muy claro: cualquier cantidad de dinero y cualquier cantidad de tiempo que deba invertirse, lo estamos haciendo", enfatizó Meadows.

"No vamos a tener una solución para esto", dijo. "No son mascarillas. No está cerrando la economía. Esperemos que sea el ingenio estadounidense lo que permita que las terapias y las vacunas finalmente venzan esto". 

Los comentarios de Meadows se produjeron después de que Trump reconoció la semana pasada que el virus "empeorará antes de mejorar" después de minimizar el aumento de nuevas infecciones en el país.

Estados Unidos ha registrado casi 4.2 millones de casos de coronavirus y más de 146.000 muertes, con ambas cifras más que cualquier otra cifra nacional en todo el mundo.