White House Press Secretary McEnany holds a daily press briefing during the coronavirus disease (COVID-19) outbreak in Washington
La portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, se dirige a los periodistas durante una rueda de prensa.

WASHINGTON - La Casa Blanca acusó este jueves a Twitter de "parcialidad" después de que hace dos días la red social etiquetara dos mensajes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como mensajes que precisaban ser verificados.

"Otra plataforma de redes sociales atacando online de manera parcial al presidente Trump y a conservadores (...). Esto es parcialidad en acción", acusó la portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, en rueda de prensa.

La vocera adelantó que el presidente tiene previsto firmar a lo largo de la tarde un decreto que afectará directamente a las redes sociales y, aunque señaló que aún se "está trabajando" en el texto y no quiso entrar en detalles, insinuó que podría afectar a la responsabilidad jurídica de estas compañías.

“Existen algunos escudos que protegen a estas compañías de redes sociales y les permite censurar a usuarios conservadores, y no podemos ver qué pasa tras esos escudos, así que estamos analizando la manera de suprimir esos escudos y permitir que entre la luz en el proceso de decisión", dijo.

Cabe señalar que, en la actualidad, la legislación estadounidense no considera a estas compañías como empresas editoras, por lo que no son responsables del contenido que se publica en sus plataformas.

“El presidente tomará medidas para garantizar que grandes compañías tecnológicas no sofocan la libertad de expresión", subrayó la vocera.

FILE PHOTO: U.S. President Trump departs Washington for travel to the Kennedy Space Center in Florida at Joint Base Andrews in Maryland
Trump amenaza con “regular fuertemente” o cerrar las redes sociales
El martes, una alerta de verificación en dos tuits de @realDonaldTrump sobre la votación por correo llevó al presidente de acusar a Twitter de interferir en las elecciones de este año y de acallar a las voces conservadoras del país.

Esta situación se debe a que el pasado martes, Twitter incluyó sendas etiquetas de verificación en dos mensajes del mandatario en las que acusaba a las autoridades de California de enviar papeletas "a todo el mundo", sin tener en cuenta "quiénes son o cómo llegaron" al país, arrojando así una sombra de duda sobre la legitimidad del proceso.

McEnany calificó la medida de Twitter como "una verificación falsa, errónea" y rechazó reconocer que la legislación de California contempla el envío de papeletas por correo exclusivamente a votantes registrados. Además, aseguró que el presidente no está en contra de esta modalidad de sufragio, aunque volvió a insistir en que podría dar pie a una elección fraudulenta, a pesar de que la mayoría de estudios contradicen esta premisa.

“El presidente está de acuerdo con el voto por correo siempre que exista una razón, pero no está de acuerdo con el voto por correo masivo", señaló la portavoz en referencia a la decisión de diversos estados de promover esta opción para evitar aglomeraciones en las elecciones presidenciales de noviembre debido a la pandemia, una medida que parece haber contrariado al presidente.

En cualquier caso, McEnany lamentó que son varias las compañías tecnológicas que no tienen problemas en censurar a las voces conservadoras estadounidenses, mientras que dan rienda suelta a países como China.

"Son rápidas a la hora de censurar al presidente, a la hora de censurar a algunos de sus principales empleados, pero parecen ser muy reticentes a la hora de etiquetar las acciones de funcionarios chinos", afirmó McEnany.

La portavoz puso como ejemplo el caso de Google, que, según dijo, desarrollo un buscador para el gobierno chino que “incluía en una lista negra las buscas relativas a derechos humanos y permitía su uso para ejercer una vigilancia”. A Twitter y a Facebook las acusó de aceptar publicar anuncios de pago que difundían información falsa procedente de Beijing.

Curiosamente, son muchas las voces que han criticado a estas plataformas por permitir que el mandatario difunda teorías conspiratorias, acusaciones sin fundamento o simples mentiras, alegando que los ciudadanos tienen derecho a saber todo lo que piensan sus líderes; algo que no les está permitido a la gran mayoría de usuarios.

“La intención del presidente es siempre suministrar información veraz a los estadounidenses", aseguró McEnany.