White House press secretary Kayleigh McEnany speaks during a press briefing in the James Brady Press Briefing Room at the White…
La portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, se dirige a los periodistas durante la rueda de prensa del martes 22 de septiembre de 2020.

WASHINGTON, D.C. - La Casa Blanca confirmó este martes que el presidente Donald Trump nombrará para el Tribunal Supremo a un magistrado "originalista", una doctrina jurídica que aboga por la interpretación textual de la Constitución, tal y como lo habrían hecho sus autores en el XVIII y sin tener en cuenta los cambios sociales acaecidos desde entonces.

“Su nominado va a ser alguien con un expediente sólido, alguien cuyas cualidades incluyan ser un ‘textualista’, un 'originalista', alguien que creemos que movilizará a los republicanos (…). Alguien que creemos que unificará a los republicanos”, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, en rueda de prensa.

La vocera agregó que Trump "quiere" un juez que "proteja" los derechos fundamentales y las libertades esenciales, "que vea la Constitución tal y como está escrita y que no intente interpretar caprichosamente ese documento".

“Estamos a sólo un voto de que nos despojen de nuestra libertad religiosa, de que nos despojen de nuestro derecho a la expresión, de que nos despojen de nuestra segunda enmienda. Sólo un voto", comentó  McEnany en referencia a la composición de la Corte Suprema hasta la muerte, el pasado viernes, de la magistrada progresista Ruth Bader Ginsburg, con cinco jueces conservadores y cuatro liberales

People gather at the Supreme Court Friday, Sept. 18, 2020, in Washington, after the Supreme Court announced that Supreme Court…
Ruth Bader Ginsburg, símbolo de la lucha social en el Supremo de EE.UU.
Llegó al Tribunal Supremo durante la presidencia de Bill Clinton, en 1993. Desde entonces fue una voz liberal en la Corte Suprema, muy cercana a las causas feministas. A los 87 años, un cáncer metastásico de pancreas, puso fin a su carrera. Será sepultada en el Cementerio Nacional de Arlington.

La muerte de Ginsburg a menos de 50 días para las elecciones de noviembre ha generado una gran preocupación entre el electorado demócrata, que teme que el nombramiento de un nuevo juez conservador -especialmente, un "originalista"- podría posibilitar un retroceso en los derechos relativos al aborto, las minorías o la comunidad LGBT.

Esta circunstancia, unida al hecho de que hace cuatro años los republicanos bloquearon el nombramiento de un juez del Supremo alegando que era año electoral, ha llevado a la oposición a sopesar opciones para retrasar o impedir el nombramiento, según reportan medios locales.

McEnany defendió la controvertida decisión del presidente de llenar la vacante, reiterando que se trata de un "deber constitucional" y aseguró que lo que Trump quiere es que se produzca "un proceso de confirmación justo".

“El presidente ya ha nombrado a dos sólidos magistrados conservadores en la Corte Suprema. Jueces que interpretan la Constitución tal y como está escrita. Y ahora nominará a un tercero", zanjó la portavoz.