El secretario de Estado norteamericano subrayó que Almagro “encarna lo que el multilateralismo debería ser”.
El secretario de Estado norteamericano subrayó que Almagro “encarna lo que el multilateralismo debería ser”.

El discurso ante la Organización de Estados Americanos de Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos, es un espaldarazo a Luis Almagro que sienta las bases de su reelección como secretario general, opinan analistas consultados por la Voz de América.

El jefe de la diplomacia estadounidense incluyó este viernes menciones positivas de la gestión de Almagro como cabeza de la OEA en su mensaje ante embajadores del hemisferio en la sede del foro multilateral, en Washington.

Describió al secretario como "valiente" al enfrentarse a “regímenes autoritarios” y celebró que haya restaurado “la salud financiera del organismo, reconstruyendo el fondo de reserva y fortaleciendo los controles internos”.

Resaltó que el Congreso de Estados Unidos “está más dispuesto que nunca” a apoyar a la OEA bajo el liderazgo de su actual secretario, quien, según Pompeo, “capta los valores bipartidistas de libertad y democracia” en Washington.

El secretario de Estado norteamericano subrayó que Almagro, presente en el foro de este viernes, “encarna lo que el multilateralismo debería ser”.

Opinó que otros líderes y organizaciones mundiales deben tomar nota de cómo Almagro ha diseñado “un multilateralismo que funciona: agendas enérgicas y efectivas que valoran resultados, no solo procesos”.

El discurso de Pompeo evidencia el esfuerzo de Estados Unidos para que Almagro repita en su cargo por sus resultados “sustantivos y administrativos” al frente de la OEA, valora Víctor Maldonado, politólogo de la universidad venezolana Católica Andrés Bello.

“Es un gran espaldarazo a Almagro. Eso incluye el discurso y la puesta en escena. Pompeo entra a la sala con Almagro y organiza luego su discurso de tal manera que reconoce su esfuerzo y su gestión de Almagro”, comenta.

Pompeo en la OEA: "Vendrán más acciones" sobre Venezuela

 

Campaña por Almagro

Estados Unidos apuntala la estrategia iniciada por Colombia hace semanas para reelegir a Almagro en las votaciones de la secretaría de la OEA del próximo 20 de marzo, resalta Pedro Urruchurtu, politólogo de la Universidad Central de Venezuela.

El cargo a elegir tendrá vigor por cinco años. Almagro aspira a reelegirse frente a las candidaturas de Hugo de Zela Martínez, embajador de Perú en Estados Unidos, y de María Fernández Espinosa, ex canciller del ex presidente de Ecuador, Rafael Correa.

Urruchurtu comenta que el apoyo de Pompeo es el tercero que da a Almagro en menos de dos semanas. “Es, obviamente, una estrategia de liderazgo para aglutinar por los menos los 18 votos que requiere para ser reelecto”, indica.

Destaca que Almagro contaría con los votos de los países aglutinados en el llamado Grupo de Lima, así como más recientemente de Uruguay y Bolivia.

Subraya la mención de Pompeo al caso boliviano, por el que se criticó duramente a Almagro tras posar antes de las elecciones con el hoy depuesto presidente Evo Morales.

El Secretario General de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, durante las celebraciones del aniversario 70 de la organización.
Luis Almagro buscará reelección como secretario general de la OEA
Luis Almagro buscará reelección como secretario general de la OEA

“En retrospectiva, si Almagro no hubiera hecho eso, no hubiera existido una misión electoral de la OEA. Fue una jugada que le convino a Bolivia en ese sentido”, dice.

Urruchutu opina que el mensaje de Pompeo fue una crítica tácita a la OEA de José Miguel Insulza, ex secretario general, quien antes de Almagro encabezó, para el experto, una institución “silenciosa y al servicio del socialismo del siglo XXI”.

Analiza que el vocero de la diplomacia de la Casa Blanca persuade a aquellos gobiernos que pudieran tener dudas sobre a qué candidato respaldar, como los caribeños.

Golpe al autoritarismo 

Pompeo ratificó la política de Washington de cercar diplomáticamente y apostar por una escalada contra el gobierno en disputa de Nicolás Maduro, remarca Maldonado.

“Solo en Cuba, Nicaragua y Venezuela observamos manchas de tiranía sobre un gran lienzo de la libertad”, dijo el diplomático estadounidense.

Destacó, asimismo, las labores diplomáticas de Estados Unidos para legitimar a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela ante la comunidad internacional.

Celebró la resurrección del Tratado de Río, conocido como TIAR, que, a su entender, “llevó al incremento de las restricciones de viaje de Maduro y docenas de otros oficiales (venezolanos)”. Y advirtió: “más acciones están en camino”.

Maldonado estima que el respaldo de Pompeo al secretario general está íntimamente vinculado a la lucha contra los gobiernos socialistas y autoritarios de la región.

Estados Unidos, insiste, deja claro que no da por cerrado el caso Venezuela.

“No se dan por satisfechos con lo que hasta ahora se ha hecho. Es otra forma de decir que todas las opciones siguen sobre la mesa”, expresa.

Maldonado resalta que el diplomático estadounidense se refirió al régimen de Maduro como uno “aislado”, retratándolo en la misma categoría que los de Cuba y Nicaragua.

Opina que el secretario de Estado estadounidense intenta alinear a toda la comunidad regional, especialmente a la latinoamericana, para vencer el accionar de gobiernos autoritarios y violadores de derechos humanos.

“Quiso demostrar que en Estados Unidos hay un consenso importante en apoyar a la OEA de Almagro para luchar contra cualquier versión de tiranía comunista”, dice.

La retórica de Pompeo, juzga Maldonado, también procura extender en el hemisferio el lema del presidente Donald Trump de que América nunca será socialista.

Urruchurtu cree que el mensaje de Pompeo es “consistente con las políticas de presión y de castigo al régimen de Maduro” y anticipa el recrudecimiento de sanciones luego de la intentona de destronar a Juan Guaidó en el Parlamento venezolano desde el 5 de enero.

Recuerda que un comunicado del mismo Pompeo dejó en claro la semana pasada que Washington no aceptará unas elecciones organizadas por el madurismo.

“Habla de una presión con transición en Venezuela. No hay otra manera: es por presión y por fuerza diplomática y financiera”, advierte el analista político.