"Todos somos una nota", iniciativa creada en Colombia para ayudar a los músicos migrantes venezolanos

Vinelis Franco, una venezolana de tan solo 20 años de edad, hoy le canta a su país desde Colombia. En compañía de otros 500 de sus compatriotas entonan canciones que los hacen recordar y tener siempre presente lo que dejaron en Venezuela.

Las calles de Bogotá ahora son engalanadas por uno de los instrumentos más importantes del folclor llanero colombo venezolano, el Arpa, que músicos como Frankie cargan con orgullo para sacar los acordes que significan el cumplimiento de sus sueños y una ayuda para su sustento.

"Nos enteramos y decidimos  salir a rebuscarnos de esta forma y gracias a Dios la gente ha sido muy receptiva. Ante esto hemos logrado solventar nuestra situación, también hemos recibido ayudas por Fundimusicol, esta fundación nos ha prestado ayuda en cuanto lo que son los alimentos y salud", dijo Frankie Chirino, músico venezolano.

Para ayudar a músicos migrantes como Vinelis y Francisco, la Fundación para la Integración de la Música en Colombia, una organización que promueve la calidad de vida de la población migrante venezolana, creó la campaña ‘Todos somos una nota’, para asistir a familias de artistas en situación de vulnerabilidad.

"Esta campaña se creó relativamente para todo esto que está pasando para esta emergencia sobre el COVID-19. Facilitarles la parte de lo que es alimentación, ayuda de jornada de salud. Nosotros lo que somos es como mediadores para poder conceder esta ayuda para ellos y para los artistas también tanto venezolanos como colombianos", expresó Álvaro Carrillo, director de la Fundación para la Integración de la Música en Colombia.

Y como dice el refrán popular “las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas que surgen de la música”, y estos artistas lo saben plenamente por esto se refugian en las notas de sus guitarras.

"La pandemia no respeta estrato social ni edad ni nada por el estilo, por lo menos nosotros aprendimos que no podemos quedarnos quietos, tenemos ciertas medidas que el Gobierno ha pedido, el distanciamiento social, todas estas cuestiones. Entonces la intención de ‘Todos somos una nota’, es que podemos hacer las cosas bien, siempre y cuando podamos hacer las normativas que se están exigiendo", dice Miguel Salazar Parra, músico venezolano. 

Al son de música llanera, de boleros, salsa y otros ritmos que alegran a transeúntes y confinados, estos venezolanos encontraron en sus repertorios la forma de ayudarse entre sí.

"Hay un grupo de WhatsApp, a través de ese grupo algún músico por ejemplo tiene alguna emergencia por decirlo así, entonces lo comunica y nos apoyamos de alguna forma y tratamos de solventar la situación de aquel compañero", señala Frankie Chirino, músico venezolano.

El confinamiento nacional ha dejado afectado varios sectores de la economía incluyendo al sector del espectáculo y la música. La pandemia dio un giro inesperado para estos artistas, quienes antes se presentaban en grandes escenarios, hoy su público son transeúntes, quienes aplauden el talento de estos jóvenes venezolanos, que cada día demuestran que lejos de su patria sus sueños siguen vivos.

"Para nosotros la música ha sido una bendición ya que yo soy licenciado en música y acá ha sido una bendición totalmente porque yo he vivido de la música acá en Colombia desde que llegué siempre he trabajado en las calles", cuenta Aldenis Salas, artista venezolana. 

Las ovaciones desde las aceras y balcones llenan el corazón de estos artistas. Sonrisas y carisma es lo que define a estos músicos que por medio del canto solo quieren salir adelante.