WASHINGTON - Muchos años han pasado desde que Gustavo Garagorry trabajaba como mesonero en una compañía de catering de una familia cubana “que me abrió las puertas en Estados Unidos”. Ahora, siendo asistente de un concejal en la ciudad de Doral, en el sur de la Florida, siente que su trabajo en la política “apenas comienza”.

Caraqueño de origen, vive en Miami hace 18 años y, como todo inmigrante, llegó con preguntas y misterios que poco a poco le irían trazando el camino. Siendo de las filas del Partido Republicano, cree que es el momento de cultivar a un joven venezolano para que sea la “voz cantante” de la comunidad en el Congreso de Estados Unidos.

“Mi primer contacto con la política en este país fue cuando trabajaba en una compañía de catering y me mandan a trabajar a una fiesta y, en realidad, era un fundraising (evento de recolección de fondos) para un candidato de ese momento. Allí comienzo a contagiarme con la energía de la política y esa emoción aquí en el sur de la Florida”, recuerda Garagorry.

¿Por qué ser parte de “Latinos por Trump”?

Gustavo Garagorry dice que “desde un principio” se identificó con los valores del Partido Republicano. De hecho, apenas se inscribió, fue invitado a crear el primer Club Republicano Venezolano de la ciudad. “Y comenzamos a trabajar en este club que fue creciendo poco a poco”. Actualmente, no solamente ayuda en las campañas de otros en el partido, sino que se ha sumado activamente a la reelección del actual presidente de Estados Unidos.

“Considero que el presiente Donald Trump va a seguir haciendo lo que ha venido haciendo por Venezuela hasta el momento – comenta Gustavo - seguir metiéndole presión a ese gobierno [de Nicolás Maduro] que está cada vez en una situación más caótica y, obviamente, creando políticas que ayuden a precipitar la salida de este régimen perverso que tenemos en Venezuela”.

La participación como herramienta de cambio

“Es importante nuestra participación viva en la política de este país”, dice Garagorry al resumir su visión del papel que debería jugar la comunidad venezolana en Estados Unidos.

“No importa si es demócrata o republicano, lo que importa es tener una representación en posiciones que realmente deciden; porque tener a alguien de nuestra comunidad en una municipalidad, puede ser una ayuda, pero no tiene el poder que puede tener un legislador estatal o federal”.

Para ello, explica, la idea es poner en el tapete la importancia de preparar a un joven venezolano que se haya formado en Estados Unidos: “Que haya estudiado en sus escuelas, que entienda su cultura y que pueda proyectar el mensaje de su país natal: Venezuela”, afirma.